Sólo otro blog infame


Nuevos comentarios

Quik Pod o como los móviles piden a gritos una rosca para trípode

El otro día hablaba de la muchachada actual y lo condenado que habría estado yo de tener que compartir adolescencia con ellos; y un poco a ese hilo va este post.

Una de las cosas más perfeccionadas por los chavales de hoy es hacerse fotos a sí mismos, generalmente con el móvil. He visto cuentas en Flickr y más aún en Fotolog de chicas (supongo que habrá nenes también) en que todas y cada una de las fotos son ellas mismas mirando al objetivo de su móvil a la distancia exacta del largo de su brazo, generalmente desde arriba (que está demostrado que favorece) y en el interior de su cuarto mientras de fondo suena el “clín” del Messenger una y otra vez.

Típicas autofotos de los chavales de hoy

El caso es que hace unos días en el blog oficial de Fotolog hablaban (el área de comentarios es oro puro) de Quik Pod, una varilla telescópica a la que enganchar una cámara para poder hacerse autofotos desde una distancia más adecuada (aunque para ello haya que hacer el ridículo delante de todo aquel que nos vea) sin tener que pedírselo a un desconocido o para hacer fotos en conciertos por encima de las cabezas del resto del público, que sí tienen una estatura normal.

Total, que estaba yo mirando cuan útil sería poder integrar este trípode amputado con los teléfonos móviles o si los chavales preferirían la gracia de las caras deformadas y el flashazo sobre la piel del antebrazo que sostiene la cámara cuando veo esta foto promocional del invento,

Una foto de una pareja haciendose fotos junto a la Torre Eiffel, pero sin sacar la torre Eiffel

Entonces llega alguien y me dice,

Lo que no entiendo es por qué esos dos no se hacen la foto con la Torre Eiffel, esa foto de mochileros con cielo podría estar hecha en Calatayud.

Me basta ese argumento para augurarle nulo futuro al cacharro.


¡Se pone a llorar de dolor!

Estos días la opinión pública está conmocionada por el caso de Josef Fritzl, el hijoputa austriaco que encerró durante 24 años a su propia hija en un zulo en el que la mantuvo a base de maltratos y continuas violaciones. Un angelito, vaya. Aunque igual no hay que irse tan lejos para encontrar a gente perversa.

Que internet está inundado de pornografía no es nada nuevo, siempre ha sido así, hasta el punto de que cualquiera que navegue habitualmente por páginas de warez, serials, torrents y demás ve una media de veinte o treinta pares de tetas diarios. Es más, yo creo que todos los habituales hemos desarrollado una inmunidad a ese tipo de contenidos hasta el punto de casi ni llegar a verlos, inspeccionas las páginas buscando los enlaces que necesitas sin hacer ningún caso a esas falsas ventanas emergentes de MSN Messenger de tías que te dicen “¿Te apetece follar conmigo?” y cuyo avatar es una foto de su culo.

Pero bueno, ya digo, es algo normal, pero lo que me asusta es que en unos años he pasado de ver banners de tías zorras sin más, a cosas también porno pero algo perversas en el contexto de las situaciones que acompañan a las imagenes.

Empezaron poniendo cosas del estilo de “Esta tía que nos encontramos en la calle se folló a quien le dijimos a cambio de 400 euros, se ve que necesitaba el dinero” o “Esta tía guarra se cepilló a dos maromos el día de su boda, seguro que su novio no imagina lo puta que es”. Pasando por alto que ese texto del banner seguramente sea falso, lo que realmente me deja a cuadros es que ese contexto le resulte excitante a determinadas personas, sino no lo pondrían. ¿Ponerte más cachondo porque a la tía le han malpagado por algo tan íntimo?, ¿ponerte más cachondo porque le esté siendo infiel a su pareja?, ¿qué sentido tiene?

Pero lo que me ha animado a escribir este post han sido dos campañas que vengo viendo desde hace un par de semanas y que me acojonan mucho, pensando en que clase de consumidores tienen. Esto es un collage resumen cutre de estos banners.

Recortes de una campaña de publicidad porno de unas jovencitas a las que se les practica sexo anal duro hasta que lloran

Campaña de publicidad porno referente a una niña que llora cuando le practican sexo anal sin piedad

En ambas campañas se exalta claramente el “placer” de hacer daño a las chicas (con un aspecto claro de ser niñas pero aderezado por el omnipresente “18 añitos” que va genial para posibles temas legales), se resalta el sufrimiento e incluso las necesidades por las que las chicas han accedido al trato. Vamos, bajo mi punto de vista se hace apología de una violación en toda regla. Y reitero, estoy seguro de que son simples actrices haciendo un papel, pero que este contexto resulte excitante me parece muy chungo. Es como si alguien se pajease viendo La lista de Schindler.

Supongo que esto habrá existido siempre, pero es que ahora ya no es marginal, está llegando al mainstream a marchas forzadas así que no puedo sino aterrorizarme. ¿Cuál será el siguiente peldaño?, pues igual en un par de años vemos algo del tipo “A esta zorrita la encerró en un zulo su propio padre cuando cumplió los 18, al no tener contacto con el exterior se le puede hacer lo que se quiera.”


Los niños adultos

No se si he hablado alguna vez de esto, pero me siento muy a gusto en la generación en la que me ha tocado nacer. Es algo que lógicamente uno no decide, pero si pienso en la generación anterior y, sobre todo, en la posterior a la mía no puedo si no dar gracias.

Para cualquiera de los habituales os resultará fácil entender que mi tierno y habitual estado no es algo nuevo, siempre he sido más blando que la mierda de pavo. Pienso en haber nacido en la generación anterior y haber tenido que hacer la mili y creo sinceramente que se me hubieran comido vivo. En la primera maniobra de prácticas de tiro habría montado un pollo de trágicas consecuencias y mis padres habrían acabado dando una entrevista a Informe Semanal diciendo que yo era un chico muy normal aunque se pasaba todas las tardes encerrado en su cuarto leyendo los pokes para Commodore 64 de la revista Micromanía.

Pero bueno, puedo asumir esa realidad alternativa de la generación -1 respecto a la mía pero no así la de +1. Pienso en los chavales de ahora, en esos institutos en que cada vez más chicos son canis o Latin Kings, que se pasan el día pegados al móvil enviando esemeses del tipo “OYE SBES Q T ERMNO SSTA FOYANDO A LA MARTA?” o en el MSN Messenger usando nicks del tipo “¯`·.¸¸.·´¯Mi HeRmAnO sE eStA fOlLaNdO a La MaRtA¯`·.¸¸.·´¯” y creo que lo pasaría bastante mal teniendo que lidiar con esos cada día, vamos mal, que estoy seguro que llegaría atracado a mi casa tarde tras tarde, fijo.

Y eso por no hablar de las niñas, y os aseguro que me dule en el alma decir esto, pero las niñas cada vez tienen un aspecto más cercano al de prostitutas que al de chicas normales. Y ojo, no me refiero a la ropa o al maquillaje (siguiendo el clásico de “la culpa es de los padres…”), creo que todo el mundo tiene derecho a salir por ahí a divertirse y “ponerse guapo”; a lo que me refiero es a los gestos, a los ademanes, a esos grupos de niñatas con los que me cruzo cada viernes en el Metro y que parecen competir por cual de todas consigue ser la más vulgar y dar más sensación de facilona.

No se, igual es que soy un carca, un viejuno enquilosado fuera de onda, pero me da mucha tristeza todo esto, antes los niños adultos eran aquellos chavales andinos que nos sacaban en los telemaratones de Emilio Aragón y que se veían obligados a trabajar desde los 8 años. Hoy, los niños adultos son los que se visten como los famosos de la tele, que tienen gestos y hábitos propios de personas mucho mayores que ellos (la forma de sentarse en un taburete de bar, o juguetear con una cajetilla de tabaco entre las manos, por ejemplo) y cuyo objetivo en la vida está más cerca de conseguir saldo para el móvil y bajarse un politono, que de llegar a las estrellas.


Sábado fotográfico

Foto

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La carrera del moco líquido

Da igual lo que esté haciendo, él nunca me respeta, sigue sus propias normas. Se que está ahí, acechándome, esperando a que tenga las dos manos ocupadas con algo para iniciar el ataque.

En el momento en que ve la posibilidad empieza el descenso hacia su libertad, en forma de gota, corriendo por las paredes interiores de mi nariz. Cuando quiero darme cuenta ya es tarde, casi ha llegado a los orificios de salida en el instante en que genera una de las sensaciones más desagradables que puede sentirse en el cuerpo humano de forma natural, ese increíble picor que hace que tenga que dejar todo lo que estoy haciendo y correr hasta encontrar un pañuelo con el que tratar de mitigar esa horrible sensación. Los ojos llorosos y la cara descompuesta por un simple moco que quería abandonar el barco.

No, no soy alérgico, pero llevo una maldita semana resfriado.


¿Desea generarse dicho folder?

El célebre mensaje de ¿Desea generarse dicho folder? de los installers de Windows

No podía permitirme que una de las mejores traducciones de todos los tiempos se perdiera para las generaciones futuras.

Labor social, amigos.


El mantenimiento, un olvidado de los bloggers

Una de las labores más olvidadas de los blogs es el mantenimiento, vamos olvidadas, que no lo hace nadie ¡hoyga!.

Hay montones de guías por ahí sobre como hacer un buen blog y en todas lo que se fomenta es crear mucha “conversación” y sacar los posts como churros. No voy a entrar a valorar si lo que se postea merece la pena o no, no creo que nadie pueda valorar eso, pero lo que es un hecho es que el crecimiento de la cantidad de información en internet es realmente acojonante y por desgracia el valor de mucha de esa información pasados dos meses de su publicación es en muchos casos cero y eso no nos debería dar igual, al menos a los que le hemos firmado esa creación. Y es que, los gurús (los otros, yo no), lo que nunca dicen es lo conveniente que resulta revisar entradas antiguas para ver si siguen estando “bien” y corregirlas o incluso borrarlas si fuera necesario.

Esto es algo que antes no pasaba, te puedes coger un periódico en el que haya una crónica del primer concierto de los Beatles en España y leerla viviendo una narración perfecta y entendiendo todo, han pasado 40 años pero se mantiene inalterada, todo guay. En los blogs la cosa no es así, normalmente quien se pone a hacer la crónica de un concierto (por seguir con el ejemplo) lo primero que hace es enlazar a la página del grupo (donde en un escrito normal se pondría una descripción sobre el grupo), a continuación un par de fotos que encontró en Flickr de otro tío que estuvo en el concierto pero que estaba en primera fila y sacó mejores instantáneas, y finalmente un vídeo que grabó con el móvil y que subió a YouTube.

Claro, de momento todo perfecto, la solución blogger es mucho más rica (enlaces, fotografías de otros y vídeos alojados por terceros), pero lo cierto es que cuando el grupo se cambie de discográfica puede que el link se rompa, cuando el tipo que hizo la foto la retire y cuando YouTube elimine el vídeo por violación de copyright ese post y los comentarios y enlaces que haya generado al respecto quedarán tan mutilados que directamente no valdrán nada, vacío.

En este caso se de lo que hablo, algunas de mis clásicas secciones (los “Sábados fotográficos” y los ya difuntos videoclips de los viernes) son outsourcing multimedia puro y duro y en muchos casos sufren el deterioro de no ser yo el que controla esa información, así que cuando encuentro uno de esos posts míos nunca se muy bien que hacer. En ocasiones vuelvo a buscar el vídeo y lo sustituyo pero me da bastante rabia saber que antes o después lo volverán a borrar. Cuando son fotos lo tengo más jodido, si se ha perdido una de dos tengo que decidir si quito la referencia de la perdida o de las dos.

No se, no es que pretenda que mi blog sea The New Yorker pero sí creo que hay que tratar de ser cuidadoso y dar mantenimiento a las entradas antiguas.

Hacedlo, dad mantenimiento a vuestros blogs, haréis feliz al Niño Jesús.


Como hacer que te cierren la cuenta de Flickr

Siempre me molestó bastante todo el juego social que hay en Flickr al margen de la fotografía y como el reconocimiento (fundamentalmente las fotos marcadas como favoritas) dependía en gran parte de ser un buen relaciones públicas, es decir, tener muchos contactos, dejar comentarios en todas partes y tirarse mucho el rollo para que la gente se tirase el rollo contigo (aunque tus fotos fuesen mediocres). Como en los blogs, vaya, y que en definitiva representa todo ese mamoneo con el que generalmente no comulgo (aunque me interesa increíblemente).

Así que hace unas semanas, y de forma más o menos experimental, me monté una cuenta de Flickr alternativa con la que poder trastear. Usando la API de Flickr me hice un programita destinado a marcar como favoritas las fotos de otra gente de forma masiva, concretamente las 500 fotos más interesantes de un día dado (de este modo medio garantizaba que las fotos fueran buenas y de usuarios activos).

El roboc de Flickr

Total, que con el simple hecho de marcar como favoritas las fotos de otras personas empecé a hacer amigos como por arte de magia. Tras una semana de funcionamiento, mi programita marcó unas 50000 fotos de otras personas como favoritas (en la línea de algunos usuarios humanos).

A cambio de mi generosidad a la hora de hacer favoritos, conseguí unos resultados tremendamente positivos para esta forma de Flickrspam (no esperaba menos).

  • Más de 800 usuarios me agregaron como contacto (sin haberles agregado yo).
  • Mi photostream obtuvo más de 20000 visualizaciones (teniendo menos de 100 fotos).
  • Absolutamente todas mis fotos recibieron al menos un comentario y un favorito.
  • Mis cinco fotos más populares obtuvieron más de 100 favoritos cada una, apareciendo las cinco en el interestingness del día (para que sirva de comparación, con mi cuenta normal mi foto más popular tenía 15 favoritos e hicieron falta meses para ello).
  • Un par de usuarios me envíaron mails en que, sinceramente, creo que querían ligarme.

Ayer Flickr me cerró esta cuenta, la he reclamado, aunque que me la hayan chapado me parece algo completamente lógico por otra parte. Eso sí, lo único que me indica es que por lo visto está prohíbido automatizar la Web 2.0, no vaya a ser que se acabe demostrando que es una gilipollez.

Por cierto, por si a alguien le interesa el código, aunque ya en su momento jugueteé con ello en .NET esta vez usé las librerías flickrj para Java, pero vamos, la idea es la misma (una vez quitada la paja), un sencillo bucle con el que repartir amor.


Iterator fotos = flickr.getInterestingnessInterface().getList().iterator();

while (fotos.hasNext()){
	Photo foto = (Photo)fotos.next();
	flickr.getFavoritesInterface().add(foto.getId());
}

El día que ponga mi esfuerzo en algo lícito me hago rico, seguro.


Tanto rosa, tanto rosa…

Según una rigurosa investigación,

Los hermanos pequeños tienen más probabilidades de ser homosexuales.

¡Y yo soy el pequeño de seis!

Bueno, os dejo, que he quedado con unos amigos en los baños de Atocha.


The world is one

You can start today,
following the principle of joy.

— Principle of Joy - Thom