American Ex-Express
Ya sabéis que soy muy de encontrarme cosas por la calle y recogerlas. Desde cartas y más cartas, a casitas de Monopoly. Pero lo que me encontré hace unos días roza aún más el absurdo, un trozo de American Express cortado a tijera.

Imagino que la destrucción de la tarjeta se debió a algo habitual y sin ningún encanto, algo de estilo de que hubiera caducado y le mandaron al cliente una nueva; aunque si soy sincero no termino de ver la secuencia de hechos entre que la persona abre el sobre con la nueva tarjeta, corta la vieja y ese pedazo solitario aparece en mitad de la calle. El caso es que me recuerda mucho a esas imágenes de las películas en que está una millonaria haciendo compras compulsivas en tiendas de moda mientras por otro lado su marido le está cancelando las cuentas porque la va a dejar por una camarera de Hooters, y justo cuando la mujer va a pagar le dice la dependienta que no tiene un duro en la cuenta y le corta la tarjeta en la cara; delante de sus amigas, claro.
Total, que la he guardado en mi cartera como recordatorio de una de las frases que digo siempre que me llaman para colocarme una tarjeta de crédito, “no gracias, no me gusta gastar lo que no tengo”.
9 comentarios, algo interesante habrá
15/04/2009 a las 17:00 ←
¿Es tu mano izquierda? ¿la de las sesiones onánicas? Me gustan tus delicados deditos, incapaces de hacer tareas de bricolaje.
15/04/2009 a las 17:09 ←
Siempre me pregunté quien se creían que eran esas personas para cortarle las tarjetas a la gente en la puta cara.
15/04/2009 a las 18:59 ←
Hace pocos días me caducaron dos tarjetas de crédito y te puedo asegurar que los mensajes que mandan las empresas son apocalípticos: destruye la tarjeta antigua de inmediato o nunca más se te activará el Messenger.
15/04/2009 a las 19:01 ←
Bueno, te has quedado con aproximadamente una cuarta parte de su crédito. Por cierto, sobre la última frase, puede ser frecuente que quieran encasquetarte una Visa ORO desde tu banco pero no suelen ofrecer una American Express por teléfono, de hecho no suelen ofrecerla, al menos antes debías solicitarla.
15/04/2009 a las 19:04 ←
Pijus Erectus, de incapaces nada eh, que llevo más sillas reparadas que José de Nazaret. No confundas que sean de nena con que sean incapaces.
Alexliam, supongo que es rollo peliculero, no creo que pase en realidad. No sé.
ElGekoNegro, no les doy tiempo a contarme el rollo la verdad, los despacho con suma facilidad, me habrías adorado en tus tiempos de encasquetador de tarjetas.
15/04/2009 a las 19:29 ←
Hugo, sí, realmente entrarías en el target de la gente a la que solía parar. Aunque si de lejos se te ve que no vas a dar cuerda no sé si lo hubiese intentado, tendría que verte en persona. De cualquier forma, es Pijus el que intenta concertar una cita y yo ya no trabajo ahí (ni en ningún otro lado).
15/04/2009 a las 23:35 ←
te das cuenta de que necesitas una vida propia cuando entras en el blog de alguien que jamas has visto en persona y todos sus autoenlaces a post viejunos son familiares para ti, incluso antes de ver a donde te llevan…
ufff dicho esto, pijus erectus segruo que tiene algo que decir (venga no me falles :)
16/04/2009 a las 00:43 ←
Síndrome de diógenes, a bote pronto
16/04/2009 a las 12:19 ←
Efectivamente, efless, es como si ya conociése(mos) a Hugo personalmente. Pero no por ello necesito una vida propia; tengo una vida propia. Pero también anhelo ciertas vidas ajenas, o al menos, algunas partes de las anatomías de ciertas vidas ajenas.
Valgan los anteriores enlaces como extensión a las reflexiones del propio efless: seguro que ya sabías a dónde apuntaban (más o menos) mis autoenlaces antes de seguirlos.