Pregunta de examen, listillo: El caso práctico del telefonillo marginado

Hoy os propongo un caso práctico que servirá como test de inteligencia para futuras generaciones y aspirantes a blogstar. Bueno no, en realidad es un problema que estoy teniendo y he pensado que unas cuantos decenas de cerebros puede que den con una buena solución. En definitiva, os voy a utilizar vilmente, pero creo que es lo mínimo que podéis hacer por mí tras los cientos de horas de entretenimiento gratuito que os he regalado hasta ahora.

Veréis, en la zona donde vivo es muy habitual que pisos normales tirando a grandes se reformen y separen en dos más pequeños para venderlos por separado o vivir en uno los propietarios y alquilar el otro. Es el caso de la casita.

El problema de esto es que los edificios tienen una serie de elementos comunes que no están preparados para introducir un nuevo piso una vez ya está montado todo, como es el caso de los buzones, los porteros automáticos, los contadores de luz, etcétera. Se ve que los que hicieron la separación de la casita eran bastante chapuceros y, al igual que se dejaron la instalación de teléfono sin separar, también resolvieron el asunto del telefonillo de una forma muy muy gitana, en lugar de sustituir la botonera que había por una con una hilera más que pudiera albergar el nuevo piso, simplemente añadieron debajo de la existente un pequeño módulo con un solo botón para la casita, y listo. Lógicamente es más barato comprar un módulo pequeño que uno grande.

El resulta es algo de este estilo, siendo la casita el último botón, el 2º IZQ B.

Telefonillo de la casita

Todo sería correcto de no ser porque nadie, absolutamente nadie encuentra el puto botón ya que a primera vista parece que fuera de otra cosa, como para llamar a la portería o a algún local y cada vez que tienen que traer algo a domicilio (sea una pizza o sea una tele) dan al 2º IZQ (al telefonillo de mi vecino, que además nunca está) y se quedan ahí pensando que les han gastado una broma hasta que me asomo al balcón y me encuentro ahí al pollo esperando y le abro directamente. Es especialmente putada cuando encargo comida china porque quien te coge el teléfono no entiende suficiente castellano como para que le explique que tienen que pulsar en el botón de más abajo.

Me he planteado varias soluciones, desde pintar una flecha por el borde desde el botón de mi vecino hasta el mío, hasta conectar los cables de mi botón también al de mi vecino y que suene en las dos casas a la vez, pasando por robar/destrozar el modulo superior una madrugada para que la comunidad tenga que poner uno nuevo ya con botones para todos.

¿Se os ocurre alguna forma elegante de solucionarlo?, ¿alguna forma de que la próxima vez que venga el del chino encuentre sin problemas el 2º IZQ B en la botonera del portero automático en lugar de darle al 2º IZQ?