Vivir por encima de tus posibilidades
Si hay algo que me asusta y que quiero evitar en mi vida es llegar a situarme por encima de mis posibilidades, especialmente sin necesidad.
Ahora que hay tantísima incertidumbre laboral, como casi todos, intento cuidarme mucho en posponer los gastos más abultados (como mi anhelada Vespa) a fin de maximizar mis ahorros actuales y con ello mi riqueza (a saber, el número de meses que podría vivir exactamente al mismo nivel que ahora sí me quedase sin fuentes de ingresos, es decir, tirando sólo de ahorros).
Y digo que me asusta porque veo que hay mucha gente que no funciona así y no quiero que me suceda igual, por ejemplo, es normal que si ganas 1500 euros limpios al mes y te quieres comprar un coche tengas que comprarlo a plazos. Escoges un Ford Fiesta muy cuco y lo pagas durante seis años, me parece correcto (aunque yo no lo haría). Pero lo que me acojona es la gente que gana 4500 euros limpios y en lugar de comprarse el mismo Ford Fiesta y pagarlo sin darse cuenta coge y se compra un Audi tope de gama, y se tira pagando durante seis años, igual que el del Fiesta. Está claro que el Audi debe ser la hostia, pero, ¿realmente compensa vivir durante seis años viendo como caen las letras mes tras mes cuando lo podías haber resuelto a toca teja buscando algo más modesto?
Pasa igual con las hipotecas, no me entra en la puta cabeza que haya gente que contrate hipotecas de un millón de euros (conozco a uno cuya hipoteca es de tres millones de euros, ojo al dato) y se tiren pagando 40 años, igual que todo hijo de vecino. ¿De verdad no prefieren buscar una casa más modesta y pagarla en menos de una década?, pues por lo visto no.
Estoy seguro que conocéis a gente así. Y estoy seguro que esa gente fue normal, estoy seguro que llevaban sus cuentas con cuidado y sopesaban bien los gastos hasta que empezaron a cobrar bastante más dinero y se precipitaron por encima de sus propias posibilidades. Hay algo en las personas y nuestras predicciones económicas en que tendemos a pensar que nuestra situación se mantendrá necesariamente igual, o mejor; nunca a peor. He visto a varias personas (familiares, compañeros de trabajo, etc.) hacer cálculos para meterse en hipotecas y jamás he visto a uno solo contemplar el caso de que su sueldo bajase gradualmente con el paso de los años. “A ver, si yo gano 1600 euros y mi Ramona gana 1700, cada mes tenemos 3300 euros, quitamos el gasto en comida, en ropa, en suministros y tal y ale, podemos pagar una hipoteca de 2000 euros al mes, además seguro que en un par de años me ascienden en el trabajo”, muy poca gente piensa “A ver, ahora gano 1600 euros y Ramona 1700, pero claro, tal vez con el paso del tiempo uno de los dos se quede en paro, pongamos que durante 6 meses, y podría coincidir que justo en ese momento el Euribor esté por las nubes y Dios no quiera que a la vez haya que hacer reformas y nos metan una derrama en el piso, mejor intentemos buscar un piso más barato y lo pagamos con menos apuros”.
Un clásico de los productos financieros es aquello de “rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras” pero muy pocos nos lo aplicamos a la vida diaria, ¿cómo alguien que tiene un sueldo de 3000 euros puede tener la certeza de que siempre lo tendrá?, ¿cómo el que tiene pareja puede estar tan seguro de que mañana seguirá a su lado?, ¿cómo el que se siente como un toro puede asegurar que en diez años las piernas le seguirán respondiendo igual?, no hay porqué vivir acojonado, pero tampoco hay que dejarse llevar por la situación de un momento dado de la vida para tomar decisiones que nos afectarán durante varias décadas.
Lógicamente esto se podría extrapolar a mi mismo y preguntarme si he considerado la opción de terminar debajo del puente, pero aquí entra lo que decía en el primer párrafo de “sin necesidad”. Hay cosas que no podemos evitar y en un momento dado todo puede salir mal, pero la cagada es hacer que, incluso cuando van bien, tengamos el mismo riesgo de joderla que el de alguien al que le van realmente mal.
Conclusión, los ricos son ricos no porque ganen mucho dinero cada mes, sino porque tienen mucho patrimonio acumulado (de las épocas en que han ganado mucho dinero) del que poder tirar cuando las cosas van mal (típica noticia de “El cantante Menganito vende su casa de Miami por 10 millones de dólares”) y capear los temporales, pero para llegar a ese nivel no basta con un ascenso en el trabajo y comprarse un Audi a plazos.
Ojalá siga pensando como un pobre toda la vida, y no necesite hacerlo.