De cómo nos toma el pelo nuestro cuerpo a la hora de expulsar residuos

Bajo este delicioso título ya podéis imaginar lo que viene, toca una entrada escatológica sobre el cuerpo humano, de esas que tanto me molan. Una entrada poniendo de manifiesto dos de los más increíbles comportamientos, pertenecientes a las funciones digestiva y excretora, que nos regala nuestro querido cuerpo humano.

Sobre la caca

Que mejor modo de entrar en materia que hablando de un apretón, de esos que ya no puedes más. Los retortijones te destrozan, necesitas encontrar una taza de váter en la que recordar tiempos mejores. Pero, la verdad, es que a no ser que tengamos diarrea (que ahí es simplemente un sálvese quien pueda) la cosa se puede más o menos aguantar, no infinitamente pero sí un par de horas si no nos queda más remedio. Sin embargo, en cuanto nos acercamos a un cuarto de baño y nuestra mente ya empieza a vislumbrar el preciado maná en forma de taza de porcelana nuestro cuerpo se niega a aguantar ni un segundo más y ya da rienda suelta, nunca mejor dicho, al interior intestinal.

Es realmente curioso, si antes de saber que había un baño (o llegar a casa, o lo que sea) nos dijeran de aguantar una hora seguramente podríamos hacerlo sin especial complicación, pero es acercarte a la taza y ya empieza a asomar la puntita del lápiz en un movimiento sin retorno que te hace bajarte los pantalones y gayumbos con la sensación de que si tardas un segundo más te cagas encima.

Sobre el pipi

El caso del pipi es justamente el inverso. Tu te estás duchando tan ricamente, el agua cae sobre tu cuerpo y lo recorre serpenteando cada una de tus formas (párrafo escrito para la excitación del lector), sumergido en una higiene tal, que pegarse una buena orinada ahí dentro no la cuestionaría nadie, es más, estoy seguro que hasta es recomendable tanto para el cuerpo humano como para la lustre de las cañerías. Y de hecho muchas veces lo hacemos, un pipi camuflado entre la ducha que, como decía mamá Gump, no hace daño a nadie.

Pero lo cachondo llega cuando cierras el grifo del agua y justo en ese instante, no pudo ser hace treinta segundos no, tiene que ser justo cuando has cerrado el agua que tu cuerpo decide que aún tiene unas gotillas en la vejiga que bien podría eliminar en ese momento. Y ale, justo cuando ya no cae agua y la cosa pasaría de ser algo más o menos higiénico a ser una puta cerdada se te sale del organismo la orina remanente. No gran cosa, como dos o tres cucharadas soperas, pero lo suficiente para decir, ¡qué cabronazo el cuerpo humano!

31 comentarios, nada, la gente tiene mucho tiempo libre

Otra cabronada del cuerpo sería el efecto rotulador, que por mucho que te limpies (ojete) no para de pintar.

2 girls 1 cup

mmm
caca… diarrea… 2 girls 1 cup… todo en la misma entrada…
este mes deberías revisar las cadenas de búsqueda que llegan a tu blog !

Medir la orina en cucharadas soperas me parece sencillamente brutal.

deberias de poner un no apto para estomagos sensibles o algo por el estilo… ¿no? xD

Ejemplo típico: vas de viaje en el coche y tienes ganas de cagar. Te aguantas un rato (sólo quedan unos pocos kilómetros) y sin problemas. Pero héte ahí que cuando por fin aparcas y comienzas a sacar las maletas, justo en ese instante tu cuerpo decide que se acabó. Hasta aquí hemos llegado. Y te toca subir a casa con las maletas en la mano y “el perrillo con el hocico asomando”, sufriendo como un condenado.

OLÉ. No soy el único.

Algún día debería contar cuando me cagué encima. Con 24 años. En el parking de mi casa.

Impagable la retórica que describe tu higiene diaria. Lo he imprimido con la láser color (sí, gastando toner) sobre papel HP Premium Laser Color de 200 gr, y lo he pegado en la pared de mi baño, para tener estímulos matutinos apropiados.

Yo añadiría algo más: En un alarde por ser higiénico, meo antes de ducharme. Pero por más que lo haga, mi cuerpo, en contacto con el agua de la ducha, siempre, invariablemente, decide que queda algo por expulsar y presiona con mucha fuerza para salir. Si por fin cedo, son sólo unas gotitas, en mi caso menos de una cuacharada sopera, que debido al estado natural de mi nick, resbalan graciosamente por el glande y el tronco, bajando por mis depiladitos huevos y no llegando a gotear siquiera. Ni que decir tiene que no me vuelvo a enjabonar; a mi esclavo le encanta limpiarme las últimas gotitas con su lengua.

Nunca, en toda mi vida, he meado en la ducha.

Sois unos guarros de cuidado. No es natural, no es más cómodo y no, no lo hace todo el mundo. Como si eso fuera excusa de algo, además.

Os tenía por hombres de bien. Ya no :|

¡Infame!

Bueno, también se parecen en algo, y es que cuando oyes agua caer y te estas meando…

PD: Mierda >_< voy a bajar en el ranking de comentaristas por estas cosas de cambiarse uno de nick.

Otro de los gajes del oficio es poner “Jotadez” cuando quisiste decir “Jotaez” xDD

Jotadez, ¿Jota de hez?

Lo de mear en la ducha recuerdo que lo dijo Mercedes Milà en algún sitio y la “lió parda” xDD

Mear en la ducha , además de por el puro placer, es algo que deberiamos hacer todos.
Ojo… no es broma, ni coña.
Te ahorras tirar de la cisterna… ahorras un montón de agua.

Javi Moya, has dado en el clavo. Una meadita apuntando al desagüe antes de enjabonarte no hace daño a nadie. Y si, se ahorra mínimo media cisterna de agua, que ya son litros…

Alexliam, no estoy seguro de si quisera conocer la historia… XD

Un día tendrías que hacer un post que describiese los efectos beneficiosos de la urea, tiene hasta efectos hidratantes…

SandMan… por no hablar de lo que te ahorras en Pato WC

Para un post así, una canción más que apropiada: El Reno Renardo – Ni una sola parada

Por cierto, mear en la ducha es de lo más higiénico que existe. De hecho, la orina es desinfectante y algún médico lo recomienda para pies de atleta (si se sufren, claro).

Eso sí, allá donde apuntes, no cuesta nada apuntar con el mando de la ducha por si te sale con demasiada potencia.

¡Campaña pro-mear en la ducha por el ahorro de agua ya! Y otras cosas que se pueden hacer en la ducha, como afeitarse, también es la mar de práctico.

La ducha, esa gran desconocida…

Joer, al final voy a ser el raro por no mear en la ducha desde que tenía 10 años o así…

Estaba esperando a que alguien lo contara, pero veo que soy el único.

Muchas horas antes, comienzan los retortijones. Aquello baja, alcanza el final del túnel con la luz blanca al final (¿será el morir una experiencia similar a la del mojón cuando “llega a meta”? ¿Será por eso que palmarla es una mierda?) y tú no puedes darle ese capricho. Bueno, podrías hacerlo, pero no es muy elegante en mitad de la calle. Y las ciudades actuales no suelen estar bien provistas de cantos rodados.

Así que te sientas en cualquier sitio (incluso en tu propio talón, si no hay banco a mano), aprietas los glúteos y lo mandas de vuelta hacia arriba.

La persistencia de un mojón es pareja a la de los comerciales de Movistar: no tarda mucho en volver a intentarlo. De nuevo, maniobra con los músculos traseros y ascensor al quinto piso.

Y cuando al fin encuentras ese preciado trono con nombre de antiguo político y, actualmente, de estafador inmobiliario (valga la redundancia), resulta que… ¡ya no quiere salir! El muy hijo de puta, hace que pagues un café para nada (lo siento, no soy capaz de usar el urinario de un restaurante sin pagar una consumición; soy así de poco caradura y poco patriota).

¿De verdad que a nadie le pasa?

Lo curioso es que cuando me estoy cagando mi impresión es de que rompo la barrera del sonido al bajarme los pantalónes debido a la velocidad…

otro efecto asaz pernicioso a la par que erosivo, es el que se produce tras haber rechazado en repetidas ocasiones las embestidas de un cirote bravido que pretende escapar de tu intestino. Después de repelerlo no sin un gran esfuerzo, utilizando la musculatura glútea, el elevador del ano, y el ligamento de tello (que va desde los coj****s al cuello), ha pasado un rato y vuelve a la carga. Con el tiempo la hez ha ido mutando su consistencia, perdiendo lubrificaçao, y se ha convertido en un ser áspero, agresivo, que a modo de “barb-wire” horada literalmente las paredes de tu ojal, en un ejercicio desgarrador, horripilante, la mucosa de tu Ohio sufre el trauma del paso de ese ñordo forrado de papel de lija y en ese preciso instante, quieres morir…afortunadamente sólo la punta del iceberg es tan lesiva y el resto del expreso de Marrakech viene más suave y puedes dar a luz con mayor facilidad…

Santo cielo…se me ponen los pelos de punta…

Post de gurú, sin duda!

jajaja
gran post, sí señor…!! xD

gracias a todos por vuestro apoyo

Voy a por el Hemorrane. Tamaño familiar.

absolutamente genial, me ha encantado, puedo hacer un comentario sobre la inoportunidad de la diarrea estival en situaciones absurdas, y de como es conveniente mirar si has levantado la tapa antes de ponerte en la tarea. seria casi como para post aparte.
insisto genial.

Nada como hablar de cacas y pipis para contentar a la parroquia, me alegra que haya gustado.

Mear en la ducha… Otro de los pequeños placeres de la Nueva Era.

Pensaba que ibas a comentar que el pis, en contraposición a la caca, cuando llevas un tiempo aguantándotelo luego al sentarte en la taza (o al ponerte frente al urinario en vuestro caso -supongo-) cuesta hacerlo salir.

¿Verdad que es treméndamente divertido escribir sobre asuntos excretales con una prosa refinada y llena de figuras retóricas? A mí me llena de satisfacción cuando he puesto el punto final.

PD: Yo nunca he considerado que mearse en la ducha fuera algo sucio, supongo que es porque a mí mi madre me lo enseñó como algo totalmente lógico y práctico.

Sin duda esperaba leer el infame comentario de Pijus, jijijijiji xDxDxD

El post genial, nunca había visto tanta retórica junta jajaja.

En Brasil siguen tus recomendaciones.