De mi sorprendente habilidad para caminar sobre la nieve y el hielo
Hace aproximadamente un año me di cuenta de algo que en las últimas nevadas en Madrid he vuelto a constatar, de algo que me había aportado mi periplo nórdico en el que, estando de Erasmus, me vi rodeado de nieve noche y día durante meses.
Y esto es que puedo caminar sobre la nieve y el hielo prácticamente como si tal cosa, con una habilidad que, desde luego, no tenía hace años. Voy caminando (a mi habitual ritmo acelerado), encuentro una placa de hielo, y paso por encima sin tener que pensar en ello ni apenas reducir la velocidad.
Es curioso, las cosas que vivimos a veces nos dejan experiencia y habilidades sobre cosas tan dispares que nunca las habríamos imaginado.
12 comentarios, nada, la gente tiene mucho tiempo libre
13/01/2009 a las 20:59 ←
llevas razón con lo de adquirir habilidades insólitas después de ciertas experiencias vividas: cuando yo estuve de Erasmus, una vez me aguanté un pedo en una iglesia, ¡y desde entonces puedo curar con las manos!
..
veeeeen hacia la luuuuz, caaaarooooline!
(por cierto, dos días como asiduo, y todavía no te odio)
13/01/2009 a las 22:15 ←
No le odias? Claro… tu no estabas cuando la bromita del podcast.
13/01/2009 a las 23:31 ←
Yo no he tenido la posibilidad, igual también la tengo, aunque en realidad me daría igual.
13/01/2009 a las 23:41 ←
Yo, al igual que Hugo, no tengo ese problema, no salgo de casa. ¿Para qué?
14/01/2009 a las 00:00 ←
Tu periplo nórdico, claro, pero traerse las raquetas de inuit no cuenta, majete. Tanto rosa, tanto rosa y de tacones nada.
14/01/2009 a las 00:10 ←
ElGekoNegro, fuera coñas, eso es lo más curioso, que en Finlandia usaba unas botazas Timberland de puta madre con muchísimo relieve en las suelas y aquí las dos veces me ha pillado con las Converse (que son prácticamente planas) y no he tenido ningún problema.
14/01/2009 a las 09:32 ←
No he podido evitarlo. xD
14/01/2009 a las 10:12 ←
Es como el yeti, pero con menos pelo y mas rosa.
14/01/2009 a las 10:39 ←
Hugo, yo no puedo comparar porque ya sabes que casi siempre voy con botas de montaña. Pero puedo decir que este año estoy viendo menos caídas de lo que me gustaría, simple diversión mañanera.
14/01/2009 a las 13:45 ←
Madre mía no resbalar con las Converse en el hielo tiene mucho mérito. Hace poco yo me metí un leñazo en la puerta del super… y eso que sólo había charquitos…
14/01/2009 a las 22:39 ←
Y ahora eres elfo. Normal que la gente acabe odiándote…
14/01/2009 a las 22:47 ←
Arystor me lo ha quitado, pero aún así citaré la Gran Obra:
—¿Los más fuertes tienen que buscar un camino, dijeron? Pero yo digo: que el labrador empuje el arado, pero elige una nutria para nadar; y para correr levemente sobre la hierba y las hojas, o sobre la nieve… un Elfo.
Diciendo esto saltó ágilmente, y entonces Frodo notó como si fuese la primera vez, aunque lo sabía desde hacía tiempo, que el Elfo no llevaba botas sino el calzado liviano de costumbre, y que sus pies apenas dejaban huellas en la nieve.