Sólo otro blog infame


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Diarios de motocicleta

El día que reventó mi MacBook Pro por última vez pensé en lo solo que iba a sentirme durante las largas horas del día, de modo que recurrí a uno de los compañeros de la residencia para que me proveyera de algún libro, y es que uno no puede pasar 10 horas al días jugando a la Nintendo DS, y no, no es por la batería.

Siempre lo digo, leo muy poco, realmente poco. En los más de cuatro meses que llevo aquí sólo he leído un libro y otra cosa no, pero tiempo libre he tenido un montón.

La cosa es que este chaval me prestó dos libros y mientras trataba de reinstalar OS X y veía como el proceso se detenía en 35% una y otra vez empecé a leer Diarios de motocicleta. Al día siguiente conseguí reinstalar el dichoso sistema y ahí que se quedó el libro con el marcapáginas señalando la 47. Y no voy a permitir que eso se quede así, en cuanto pueda le pego dos viajes más y me lo termino, me da muchísima rabia dejar los libros a medias.

El caso es que como decía leo tan poco que la valoración que pueda hacer sobre literatura tenéis que cogerla con pinzas, aunque bueno, a decir verdad como de todos los temas de los que hablo. La cuestión es que aunque no puedo considerar el libro como imprescindible lo cierto es que es entretenido de leer y eso que relata las aventuras del Che Guevara que no es precisamente uno de mis personajes históricos favoritos (seguramente más por culpa de toda la subcultura entorno a su persona y los rebeldillos de barrio que al tío en sí mismo).

Fotograma de la película Diarios de motocicleta

A lo que iba, que una de las cosas que más me mola de lo que llevo leído es precisamente lo relativo a la motocicleta. Nunca he conducido una moto, es más, dudo que aún recuerde como montar en bicicleta y sin embargo me encanta la idea de viajar en dos ruedas pegándose trompazos cada dos por tres. Viajar por el simple hecho de viajar, dirigiéndose a un lugar concreto (o no) pero sin ninguna necesidad de hacerlo, sólo por hacerlo.

Mi Vespa y yo

Y aquí entra la segunda parte de todo esto, justo esta semana (y sinceramente no se como) conocí el blog Mi Vespa y yo. Os pondría el típico enlace al feed de no ser porque el blog terminó su andadura el pasado noviembre.

Pero aún así (o incluso más si cabe sólo por eso) os recomiendo su lectura, más de dos años de aventuras narradas al más puro estilo blog personal, 44440 kilómetros para descubrir como hay quien es capaz de ver las pequeñas cosas de forma diferente sólo por estar tras el manillar de su Vespa GT 200.

Y sí, sigo obsesionado.

# Idas de pinza, Sunday, 10 de June de 2007 a las 22:46

15 comentarios, se nota que es gratis

  1. Yo no tengo una Vespa, pero sí una Piaggio, y doy fe de que conducirla un día de verano sin ninguna prenda entre yo y el viento supera a cualquier placer imaginable.

    # auster 10 de June de 2007 a las 23:26

  2. El libro no me lo he leído, no sabía que existía (en realidad no sé qué se baso en qué, si el libro en la peli o viceversa), pero la película me gustó bastante, porque te muestra al Che con sus puntos débiles, sus humanidades y lo cercano que era a sus amigos.

    Y cómprate una moto, coño xD

    # zetxek 11 de June de 2007 a las 08:27

  3. Hola, soy Fernando, el autor de Mi Vespa y Yo. Acabo de descubrir, por casualidad, esta entrada en la que hablas de mi blog y… bueno, me ha impresionado. No esperaba que mis aventuras pudieran despertar tanto interés. Muchas gracias por la referencia. Lo cierto es que palabras como las tuyas me hacen replantearme la idea de retomar el blog.
    Te recomiendo que te decidas de una vez por todas a subirte a la Vespa.
    Un saludo

    # Fernando 11 de June de 2007 a las 08:57

  4. Vale, comprate una Vespa.

    Que sera lo proximo? Ponerte traje y hacerte mod???

    Mac, La casa azul, Vespa…

    Eres un puto mod.

    # Alexliam 11 de June de 2007 a las 11:53

  5. Yo tuve moto durante mis primeros años de adolescencia, pero después de un par de caidas solo y otra “de paquete”, me replanteé la importancia de conservar la vida intacta y aparqué la moto. Sé que en coche también puedo tener accidentes, pero al menos no puedo caerme de él.

    # Roger Kint 11 de June de 2007 a las 11:57

  6. Me encantó el libro. La peli que se basa en él está bien, pero no a la altura. Esto me recuerda que tengo una biografía del Che a medias…

    # Certidumbre 11 de June de 2007 a las 22:02

  7. Aiya!

    Cómprate la Vespa, el Mac, un par de billetes para Bora Bora, cena en el mejor restaurante de París, un caballo, ten un hijo, planta un árbol y escribe un libro.

    Total, nosotros no lo pagamos, pero nos da un regocijo que cumplas tus ilusiones…

    # Shock 11 de June de 2007 a las 23:12

  8. Estoy intrigado. ¿Qué significa Aiya!?

    # auster 11 de June de 2007 a las 23:19

  9. Aiya!

    Es una palabra quenya que significa “hola” o más bien “salve”, como el “ave” romano. En tengwarin sería así.

    Hoy me ha dado por comentar en la hugosfera :P.

    # Shock 11 de June de 2007 a las 23:22

  10. En ausencia de alexliam, perro guardián, te doy la bienvenida al foro y a la Infamesfera.

    Tu ritual de iniciación dará comienzo en breves instantes.

    # auster 11 de June de 2007 a las 23:36

  11. Aiya!

    Pues vale, pero creo que no encajo aquí. No tengo cuenta de Flickr.

    # Shock 11 de June de 2007 a las 23:40

  12. Shock ten en cuenta que el ritual de iniciación es dejar que te peten una serie de maromos escogidos personalmente por el mismísimo Alexliam.

    Esto se hace para que sólo entren en la infamesfera los mejores, algo así como lo que hacen en 300 con los niños al nacer.

    # Fran 12 de June de 2007 a las 10:03

  13. Lo que no significa que yo pete a nadie. Solo elijo a unos cuantos muchachos para que te pongan boca abajo…

    # Alexliam 12 de June de 2007 a las 10:15

  14. Eso es justamente lo que he dicho, ya que Alexliam solo pone boca abajo a auster.

    # Fran 12 de June de 2007 a las 10:53

  15. Bueno, y a Hugo.

    # Alexliam 12 de June de 2007 a las 10:57