Sólo otro blog infame


Menú


Esperar dentro de un coche

Esperar dentro de un coche puede que sea una de las cosas que sensaciones más extrañas me producen. Así que como todo monólogo cutre de El Club de la Comedia lo primero es hacer una clasificación, creo que hay tres tipos básicos de espera.

La primera forma de esperar en un coche es la típica de película, dos personas (dos policías, mejor dicho) esperan pacientemente a que suceda algo, ya sea que aparezca una furgoneta sospechosa o que les traigan unos pepitos con unos inestables cafés hirviendo (ideales para bañar el salpicadero y la entrepierna del poli gordo) para que se desencadene una persecución por las empinadas calles de San Francisco. La versión madrileña de esta espera es la de quedarse en doble fila con los warnings aguardando cual sniper a que salga algún coche dejando el preciado espacio de aparcamiento.

La segunda espera es la de ir solo conduciendo (esta me la tengo que imaginar, porque no tengo ni coche ni carné), llegas donde sea, plantas el coche y punto. Esperes lo que esperes no pasa nada, nadie se fijará en ti.

Y la tercera espera es la que suelo sufrir yo, es la más jodida de todas, consiste en esperar en el asiento del copiloto. Ahí estás completamente vendido, metido en un coche que no puedes mover. Además de tener la tensión de no saber que hacer si el coche estorba al paso de un autobús, ambulancia o algo también tienes que aguantar las miradas del personal.

Es similar a cuando esperas en la cola del supermercado al tiempo que tu amigo/amiga/madre/padre/hermano/hermana o mendigo a sueldo se encarga de pillar los últimos productos con la idea de que la cola avance y aprovechar mejor el tiempo. Que la cola se va terminando al mismo ritmo que crece tu temor de que no llegue a tiempo el familiar. Por una vez en la vida deseas que la cajera tenga que cambiar el rollo de los tickets, no pase el código de barras del pan de molde o alguna señora se empeñe en que le den (y con toda razón) los dos céntimos del cambio.

Bueno, que me piro del tema, hablaba de esperar en coche en el asiento del copiloto, la cuestión es que la gente pasa y te mira como diciendo “mira ese pringao, ahí esperando solo, el muy pringao”. Hasta las bellas modelos, que normalmente no pueden evitar desnudarme mentalmente con sus sensuales miradas, se descojonan al verme de tal guisa.

Y ya la perla es que el conductor al que esperas sea una tía (madre, hermana o amiga si tuvieras), no soy (mejor dicho, no me considero) en absoluto un tipo machista pero viajar en un coche conducido por una chica es de esas cosas absurdamente molestas que me acompañaran toda la vida, es como cuando llamaban gallina a Marty McFly, el tío se pillaba unos rebotes de la leche aunque sabía que se estaba metiendo en un fregado, pues a mi me pasa igual, me siento incómodo al viajar en el lado del copiloto junto a una tía. Es una especie de insulto a mi poca autoestima, como si fuera un crio o algo así.

Pero para evitar esta especie de fobia (¿trauma infantil?) he desarrollado una técnica que nunca falla, cuando veo a un par de tíos en un coche (aunque sean un par de guays folladores) siempre pienso, “vaya par de bujarrones, ahí juntitos los dos” y se me pasa la tontería.

# Idas de pinza, Wednesday, 16 de August de 2006 a las 01:17

4 comentarios, rollo Café Gijón

  1. Aunque la espera fuera del coche a que venga el conductor/dueño a abrirlo es todavía peor que cualquier otra, estás tú ahí con tu equipaje esperando en la parte de atrás del coche mirando para todos sitios como un bobo, esperando a que vengan a abrirte porque se ha quedado hablando el dueño con un amigo/vecino/móvil.

    # Fran 16 de August de 2006 a las 14:51

  2. Qué gran verdad!!! lo de esperar en el asiento del copiloto me saca de quicio, y lo de la cola del súper, no te digo ná.

    Saludos y gracias por quitar lo del tagline, comenzaba a usarlo de forma compulsiva!

    # Jack Tatum 16 de August de 2006 a las 21:02

  3. Joer, pues para no ser machista… me parece que da igual que lleve el coche un tío o una tía, pero bueno, ya sabes, contra eso… ¡sácate el carnet! Lo de la cola del súper… qué gran verdad!!

    # Low Rita 17 de August de 2006 a las 01:13

  4. Me has leído el cerebro. Se puede decir más alto pero no más claro :-)

    # emedeme 17 de August de 2006 a las 18:45