Estrenar calcetines
La vida está repleta de pequeños placeres al alcance de todos, algunos son emocionales, como compartir un instante de tiempo con la gente que quieres y otros son vilmente materiales, pero asequibles.
Y, para mí, uno de los mayores placeres materiales es estrenar calcetines. Es una de esas cosas que no se hacen a menudo porque nos parece un derroche comparable a encenderse los cigarros con billetes de 50, pero cualquier economía podría permitirse renovar absolutamente todos los pares de calcetines del cajón cada dos o tres meses; sin embargo nos forzamos a aguantar con ellos hasta que revientan cual cepillo de dientes antes de mandarlos a la basura.
Pero para mí eso se ha terminado, ya soy un nene grande, se acabó usar calcetines duros como la lija por la falta de suavizante (manías de mi señora madre) y los meses de uso, se acabó que la gomilla se quede floja, todo eso se acabó. A partir de ahora estrenaré calcetines cada pocos meses, como un señor, con los elásticos perfectos, suaves y blanditos como mi afeminado carácter.
Próximo objetivo, los gayumbos.
22 comentarios, algo interesante habrá
16/09/2008 a las 22:47 ←
Totalmente de acuerdo: es un placer. Cuando empecé a trabajar me compré unos cuantos pares para usar con el traje y aún hoy tengo un par de ellos sin estrenar.
16/09/2008 a las 23:04 ←
Hombre, a mi no me gusta estrenar ropa en general, pero tampoco me gusta que los calcetines o los gayumbos tengan un estado lamentable a la par que incomodo…
Así que te doy la razón.
16/09/2008 a las 23:31 ←
Yo estreno calzoncillos cada dos o tres meses… ¿No es normal?
16/09/2008 a las 23:32 ←
Michael Jackson estrenaba ropa interior cada día, no se si eso os servirá de algo.
16/09/2008 a las 23:35 ←
Yo desde que curro me compro los gayumbos yo solito, vale que me gasto una pasta, pero sentirse bien y con las cosas en su sitio exacto es un placer…
Por los calcetines aun no he pasado…
17/09/2008 a las 00:18 ←
Tienes razón. Voy a tirar un par de pares de calcetines ahora mismo.
17/09/2008 a las 00:23 ←
A mí me encanta estrenar ropa, sea una camisa de Polo Jeans que me ha costado la paga de casi un mes o una camiseta chunguilla del Pull & Bear. Es excitante sacar la prenda del armario y cortarle la etiqueta con las tijeras.
Sin embargo, los calcetines y los chelos me la pasa estrenarlos o no, más que nada porque no llevan etiqueta y no me entero de si son nuevos o llevan ahí desde que me salieron pelillos en los huevos. Y es que sí, mi madre todavía me compra la ropa interior y me la pone en el correspondiente cajón. Es más, hace cosa de un mes fui por primera vez yo solo al outlet del señor CK en Las Rozas y tuve que llamarla por teléfono porque no sabía si mi talla de gayumbos era la S o la M. Lamentable.
17/09/2008 a las 00:35 ←
Con eso de «lamentable» ya podemos deducir cuál de las dos tallas usas, auster. (Qué graciosillo ando hoy.)
17/09/2008 a las 01:09 ←
Desde que dejé de crecer que uso la misma ropa para todo…
17/09/2008 a las 09:43 ←
auster, lo de que tu madre te compre los calzoncillos no es tan raro. Creo que la inmensa mayoría de hombres somos (o hemos sido) así. Yo habré ido a comprarme gallumbos unas dos veces. Y la última hace más bien poco.
17/09/2008 a las 10:06 ←
El Duque, no digas eso hombre, que así le animas.
17/09/2008 a las 10:35 ←
Me encantan los calcetines, cada vez que veo unos que me gustan me los compro, independientemente de que mi cajón de los calcetines esté a rebosar de ellos sin estrenar!
Es un lujo infravalorado y esperemos que siga así por mucho tiempo
17/09/2008 a las 11:30 ←
Claro que si!
Hay que disfrutar de los pequeños placeres! :D
17/09/2008 a las 12:04 ←
Y el siguiente objetivo, ¡los sostenes!.
Ay, no…
17/09/2008 a las 14:00 ←
me preocupa lo que piensas hacer con los gallumbos viejos. ¿Qué tal un sorteo entre los lectores? Considéralo un experimento que podría llevarte (una vez más) a la portada de la blogosfera.
17/09/2008 a las 14:01 ←
Si vas a sortearlos a mi no me cuentes, por favor.
17/09/2008 a las 14:35 ←
Pues yo odio estrenar ropa; no por ningun tema ideológico anticapitalista; sino porque mi cuerpo tiene unas medidas un poco peculiares y hasta que no le pego un par de usos a cualquier prenda no me sienta como un “guante”.
Y me encanta ponerme calcetines viejos. Rarito que es uno.
17/09/2008 a las 18:52 ←
Ah lo gloriosos y sexys que son esos gallumbos acabados y vencidos, que parece que te hayas cagado pues con su alto grado de decadencia y laxitud hacen que cedan por la zona mas infame. El ojeteh
17/09/2008 a las 22:14 ←
Pijus Erectus, más que sortear prefiero venderlos, ¿cuánto ofreces?
17/09/2008 a las 22:17 ←
Esk, los sostenes son caros, incluso carísimos, los calcetines no.
21/09/2008 a las 00:45 ←
20 €. Han de tener al menos una mancha de Huguitos y han de ir acompañados de una foto tuya de al menos medio cuerpo, sin camiseta y que se te vea la cara. Los gastos de envío corren de mi cuenta. :-O
21/09/2008 a las 00:47 ←
Joder, sólo me ha faltado añadir lo de “Mensaje serio. No se atenderán llamadas perdidas ni números ocultos.”