Getting a job

8:45. Abro los ojos. Nescafé. Dientes. Ducha. Barba. Chinos azules. Camisa de Iberia. Campers marrones. Música ON. Metro. Cruzo un parque. Edificio de oficinas. Llego pronto. Espero. Orbit. Tipos trajeados. Vaqueros y camisetas. Chicas arregladas. Tíos de mantenimiento. Gordas. Mensajeros. Tabaco. Horteras. Frikis. Un doble de Cyberfrancis. Más gordas. Uno con pinta de dominguero. Trepas. Playboys cutres. Modernillos. Cuarentones. Guays. Cafés de máquina. Móviles. Grupitos. Una camiseta con el número 4623. Más mensajeros. Tiro el chicle. Música OFF. Entrevista. No estoy seguro de si es esto lo que quiero. No he cambiado tanto.

11 comentarios, han comido lengua

Ey! No me habías dicho nada…

Get a life.

Inconformista, ya me gustaría verte haciendo tarjetas de crédito…

Me gusta la camiseta con el numero 4623

El grado de cambio del que hablas depende si lo de arriba lo apuntaste en el móvil o en una Moleskine.

En un cuaderno cuadriculado cuya portada es Homer Simpson en gayumbos.

¿Si fuese en la moleskine cambiaría algo?

Entonces no has cambiado tanto ;)

A partir de cierta edad, no sé yo si cambiamos algo, o desde luego no lo notamos (bueno en el espejo sí).

Uf…tio…si, es más o menos una entrevista de trabajo. Como pasa el tiempo.Yo ayer paseaba libros y mi flamante VAIO, y jugaba al mus en la facultad,intentaba acabar el PFC y escribía sobre cualquier chorrada en un blog…y al día siguiente, LITERALMENTE, me estaban ofreciendo un curro de verdad en Madrid, una ciudad de verdad, con un jefe de verdad, un sueldo de verdad, y siendo analista programador de verdad.

Como pasa el tiempo. Que miedo me da. Genial Hugo.

Yo aún estoy flipando con la camisa de Iberia.