Sólo otro blog infame


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La vergüenza del asterisco

Lo reconozco, soy un listillo, me gusta conocer bien las reglas del juego para luego tratar de sortearlas y adaptarlas para mi beneficio. Soy la clase de persona que antes de pedir un menú familiar en un restaurante chino mira si los platos por separado costarían menos. Cuando hago algo me gusta imaginarme los casos de “y si ocurre tal…” y por eso siempre he odiado los asteriscos y la letra pequeña.

Desde que tengo memoria, en todos los anuncios impresos la palabra “gratis” va siempre acompañada de un asterisco, creo que debería venir en los diccionarios como una palabra diferente “gratis*” con un sentido completamente distinto. “Gratis*” significa que hay que leer el pie de página para descubrir el pastel.

Vayamos a casos concretos, hace unos días recibí por correo la tarjeta de débito de mi nuevo banco (que desde ese instante pasó a ser el peor banco del mercado). Viene metida en uno de esos folios con una zona recortada en la que encaja la tarjeta. Según la despegas te dicen que firmes la tarjeta “inmediatamente” (cosa que nunca hago) y que no reveles el PIN (que en mi caso se corresponde con el precio que tenían una pizza y un refresco en el año 2000), etc.

La cosa es que si le das la vuelta a la hoja te encuentras un extracto de condiciones en una letra diminuta, que de ser expandido a 11 puntos podría ocupar perfectamente 7 u 8 folios.

Yo soy muy de decir “deberían prohibir tal y cual” pero en este caso creo que llevo razón, debería imponerse legalmente un tamaño mínimo de fuente para los contratos, la situación actual me parece vergonzosa, condensar media docena de folios en uno para algo tan serio como es la contratación de una cuenta bancaria debería estar prohibido. Así de claro.

Y para la letra pequeña de los anuncios se debería hacer igual, a parte de que no entiendo que los anunciantes sigan utilizando un recurso tan tosco (la sola presencia del asterisco ya indica al cliente que se la están intentando clavar) creo que debería entenderse como una forma de publicidad engañosa. Vale que sería inviable que las emisiones contaminantes de un coche ocupasen media página pero en casos que afecten al significado del mensaje central del anuncio sí que debería regularse. Un ejemplo de esto son las típicas ofertas de ADSL con un precio y en el diminuto asterisco pone que es sólo durante los 3 primeros meses, etc.

La letra pequeña en el medio audiovisual

Pero bueno, en medios impresos se puede llegar a lidiar con la letra pequeña, sólo hace falta una lupa y paciencia. Y la radio al funcionar como una especie de telégrafo de papel continuo también es ideal para enterarse de las condiciones ya que por más que aceleren la voz se entiende perfectamente el típico “impuestos indirectos no incluidos”, pero cuando pasamos a la televisión la cosa se complica bastante y la situación es aún más vergonzosa.

La práctica totalidad de anuncios incluyen en la última línea de la pantalla una marquesina de texto que va pasando a toda velocidad y que es imposible de leer por varios motivos, el primer motivo es que es texto pequeño, el segundo motivo es que te das cuenta de que está pasando cuando ya lleva un rato, de forma que no podrás entender el mensaje hasta que vuelvan a emitir el anuncio. Pero lo más flagrante de todo es que la marquesina empieza a pasar al principio del anuncio para puntualizar algo que se va a contar más adelante, es decir, uno tendría que memorizar todo el texto pasante y luego empalmarlo tras la superoferta que generalmente se reserva para el final del anuncio. No creo que nadie sea capaz de atender a ese texto a la vez que el resto del anuncio y no morir en el intento.

Imagino que si ponen estos carruseles de texto es porque la ley les obliga (no me he documentado al respecto) pero creo que habría que extender esa ley para garantizar que las condiciones queden claras con ver el anuncio una vez y teniendo un ritmo de lectura normal.

Aún los hay peores

Otra práctica indignante es la de remitir la lectura de condiciones a una página de internet o del teletexto, es como lo de “bases depositadas ante notario”, vete tú a ver al notario a que te cuente. En el anuncio debería ir todo.

Pero bueno, dentro de lo que cabe, se puede visitar al notario y un carrusel de texto a toda velocidad se podría llegar a leer grabando primero el anuncio en vídeo y pasándolo fotograma a fotograma al más puro estilo “Instinto Básico” pero es que hay veces que ni eso es posible.

En ocasiones se utilizan los extremos del área de la señal de televisión con la intención de que en los televisores de tubo (que no muestran toda la imagen) no se pueda ni siquiera ver el texto pasar.

Y en cada vez más casos (generalmente con los SMS de los programas de la tele) se utiliza una tipografía tan sumamente pequeña que literalmente es ilegible, con la resolución normal de la televisión analógica de toda la vida un texto tan reducido pierde la información para convertirse en una fila de hormigas. Y vuelvo a lo de antes, si les obligan a ponerlo lo suyo es que también se obligue a que se pueda leer. ¿O no?

# Pataletas, Thursday, 17 de August de 2006 a las 22:16

6 comentarios, amigos del internec

  1. Dí que sí, es vergonzoso. Es increible que aún no haya nada para remediar esto, un timo puro y duro.

    Supongo que si nos quejáramos mas, se haría algo, pero así somos.

    Ah, y no te pierdas esto. (¡OJO con la fecha! :D)

    # Tronfi 17 de August de 2006 a las 22:33

  2. Creo que llevas razón en todo lo que dices, intentan esconder lo que no quieren que la gente lea como pueden y sólo lo echan/ponen porque están obligados.

    Lo que me hace mucha gracia es en la radio, me imagino al tío ensayando para decir esa parrafada en 5 segundos sin que se le trabe la lengua y… XD

    # Aeris 17 de August de 2006 a las 23:05

  3. Oh dios, me acabo de fijar, ¡EL FARY EN ROSA! Lo que faltaba… XD

    # Aeris 17 de August de 2006 a las 23:05

  4. Ya existe ley en el medio impreso, un mínimo de lo que vendría a ser un tamaño equivalente a los típicos 8 puntos de word, pero ya se sabe que la ley es lo único que depende del color con que se mire (en frío).
    En Internet y TV basta con que se vean un número determinado de palabras a la vez, pero no dicen nada de posición ni colores y ahí está el truco, el caso es que a menudo da igual el tamaño al que lo pongas porque la gente clicará igual… Publica a toda pantalla “click para obtener un troyano” y comprobarás que al día siguiente has obtenido un sorprendente número de clicks (comprobado y real con un tema del trabajo en la intranet)… Yo sólo he tenido problemas en tema de publicidad (mientras no te metas con mujeres o negros) en UK, que es un país que va bien porque son muy cuadriculados y muy raros pero muy formales. El caso es que el problema a menudo no es el tamaño de las palabras… Es quien las lee y sobre todo los juegos con los dobles sentidos o esa teoría que dice que no es mentir la omisión de la verdad.. Ayer por ejemplo leí un contrato (tamaño minúsculo pero aún legible) de Hercesa, una constructora que se supone seria y tal pero que como todo banco sueltan joyas como “devolución del dinero sin intereses”, “no devolución del dinero en cantidades parciales sin perdida de todos los derechos adquiridos (por adelantarle dinero unos 8 años al 0%), una comisión sobre una tarjeta obligatoria, entrega cuando les dé la gan y no asegurada, etc etc. Hablan de ingenieria financiera, pero a veces habría que hablar de la ingeniería de las palabras.

    # Raul 18 de August de 2006 a las 02:07

  5. Muy bien explicado todo.
    Como ha dicho Raúl, hay unos tipos mínimos y, al igual que con los límites en la caducidad de los yogures, se usan estos como estandar. Si el tamaño mínimo es de 8 puntos, pues todos los anuncios van con esa cantidad, y la velocidad de pasada también se hace tan rápido como se quiera. En el caso de los contratos con bancos el tamaño siempre es el mismo.
    Ayer estaba viendo un anuncio en que, aunque la letra pequeña estaba fija, era imposible entenderlo, una de estas nuevas estafas para abuelas, los sorteos – por supuesto ante notario – por SMS.

    Cuando veo que un anuncio tiene letras pequeñas casi dejo de mirarlo porque las letras pequeñas suelen ser mucho más interesantes que lo anunciado; al fin y al cabo es la verdadera imagen de la empresa, sin careta. “No admitimos devoluciones”, “Los gastos de envío los pagas tú”, “El IVA lo pagas dos veces”, “Si no gastas un mínimo, te lo cobramos a ti”, “Podemos resolver el contrato unilateralmente”.

    # marmolillo 18 de August de 2006 a las 06:54

  6. Hace años había una campaña publicitaria muy interesante en los carteles de Londres. No recuerdo si era un banco o una compañía de seguros, el caso es que el anuncio era algo como así:

    “SIN COMISIONES EN NUESTROS PRODUCTOS”*

    Y en la letra pequeña “Sin comisiones en nuestros productos”

    Había varios mensajes similares y estaban muy bien.

    Epílogo: Supongo que de todas maneras esa compañía acabaría tomándote el pelo igual como las demás.

    # Shevek 19 de August de 2006 a las 22:19