Sólo otro blog infame


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Las tarjetas de crédito de papel

Estos días estoy de vacaciones así que no paso mucho rato frente al PC pero no quiero por ello dejar el blog abandonado por lo que voy a tirar de un recuerdo barato con el que complacer las necesidades de la parroquia que, como es normal, no podéis vivir sin mí.

El caso es que recuerdo perfectamente un día, siendo niño, en que estábamos de viaje por la provincia de Segovia y caímos en una megatienda especializada en ropa de cuero. No, no ropa de cuero, tachuelas y látigos sino botas, abrigos, guantes y carteras de piel de calidad. Mientras mis hermanos se dedicaban a buscar ropa yo me quedé enganchado en la sección de los billeteros y carteras de piel.

Lo que me gustaba no eran las carteras (de hecho cuando eres pequeño no te gustan las carteras de piel sino las de Adidas y Nike de tela de mochila cutre, cremalleras y cierre de velcro) sino lo que contenían en su interior, unas reproducciones de las tarjetas de crédito y otros documentos en papel y con la palabra “CANCELADO” cruzada en diagonal de esquina a esquina (como si alguien fuera a creer que ese papel decolorado e impreso por una sola cara era una tarjeta real) metidos en cada uno de los compartimentos de las carteras, como diciendo “aquí te cabe una Visa, aquí te cabe el carnet de conducir”.

Collage con las distintas reproducciones de papel de las tarjetas

Tengo grabada perfectamente la sensación de ver todos esos papelillos en las carteras, en cada una que abría encontraba algo nuevo, no recuerdo si me llevé alguno de souvenir. De entrada todas traían un DNI a nombre de una tía cualquiera, pelirroja de pelo cardado, de esos DNI antiguos grandones en los que venía hasta la huella dactilar, también venía un carnet de conducir de los rosas desplegables a nombre de un tío (que te quedabas pensando qué clase de persona lleva en su cartera el DNI suyo pero el carnet de conducir de otro, o viceversa) y luego las tarjetas y el dinero falso (que ese ni siquiera tenía las dimensiones reales de los billetes porque hacerlo es ilegal, así que no valía para ilustrar las dimensiones reales, lo cual curiosamente era su único propósito). En cada una que abría encontraba un tipo de tarjeta nueva, Visa, American Express, Diners Club, todas pasaban ante mis ojos en un arcoiris del crédito de chorrilandia que debería haberme trastornado. Tal vez lo hizo.

Pero lo que realmente me volvía loco es que fantaseaba con tener una cartera de esas sólo para mantener los falsos documentos dentro aún ya usándola con los míos propios, de modo que cuando fuera a pagar en algún sitio se viera que tenía todas las ranuras ocupadas con mis múltiples Visa. A ver, hay que ponerlo en perspectiva, hoy te dan tarjetas hasta en el sitio más tirado, que si la de fidelidad del Springfield, que si la IKEA Family, muchas hasta te las hacen en el momento y zas, otra a engrosar la cartera; pero antes no, en aquellos tiempos cada tarjeta era como “¡tío, tienes una tarjeta!”, era algo de importancia, y más para mí que era un puto crío.

Así que nada, esto sería uno poco el recuerdillo de saldo y el post de mierda que os acabo de clavar doblado. Y sólo quiero terminar dejando la reflexión de cómo molaban aquellas tarjetas de papel CANCELADAS, de cómo molaban los DNI gigantes que parecían haber sido plastificados en la papelería del barrio y cómo molaban los carnets de conducir alargados y rosáceos, de papel malo y con la foto grapada. Cómo molaba el dinero de papel con uno de los dos lados en blanco. ¿Alguno de vosotros adorasteis aquellos papelillos tanto como yo?

# Idas de pinza,Recuerdos del ayer, Thursday, 13 de August de 2009 a las 15:38

21 comentarios, les das la mano y te cogen el brazo

  1. Sí, yo.

    # Vedia 13 de August de 2009 a las 16:34

  2. Si es que en internet ya te puedes encontrar post hablando de cualquier cosa… esto ya no es lo que era… :P

    Y si, a mi me encantaban cuando era niño, lo flipaba con esos documentos de mentirijilla :)

    # David Bowie 13 de August de 2009 a las 17:39

  3. Ey, que los carnets de conducir nuevos no los tiene tanta gente ;)

    Los que nos sacamos el carnet hace… pues entre dos y ocho años (por ejemplo, no me apetece carlcular) seguimos teniendo que cargar con una sabana de color rosa en la cartera que nos impide comprar una del tamaño que nos apetece.

    Y en trafico no te lo cambian por el nuevo, ni siquiera si se te pierde, o eso dicen… parece ser que solo te lo cambian por el nuevo cuando te toque por caducar (aunque lo de que te siguen dando el viejo si se te pierde me suena mas a leyenda urbana de perro, mermelada y ricky martin que a otra cosa).

    # Iván Alonso (neverbot) 13 de August de 2009 a las 18:35

  4. Yo los mangaba para jugar.

    Por cierto, ya puedes empezar a poner a la venta los peluches a tamaño real de Hugo (para otros muñecos hinchables, que seguro que les mola más) porque no podemos vivir sin ti.

    (dejad los tocamientos por favor, que es de día!!)

    # Astralia 13 de August de 2009 a las 19:04

  5. Yo tengo una tienda de bolsos y seguimos teniendo papelitos “CANCELADOS” de esos, en los DNIs por ejemplo, aparece una foto muy borrosa de una persona llamada “Miguel” y con apellidos “Miguel Miguel” :-)

    # Alex Molina 13 de August de 2009 a las 19:32

  6. A mí me encantaban los billetes de cien pesetas (que no “antiguas” pesetas) con Manuel de Falla. Pensabas “este tío debe de ser increíblemente importante”, porque veías su careto por todas partes. Los billetes de más valía (que ya no veías tan frecuentemente, sobre todo en mi hogar) no sé si tenían a gente como Granados o Albéniz.

    Por cierto, ¿alguien se acuerda del nombre del cliente falso de las American Express de pega? Yo sí: Luis Aliseda de Soto. No sé por qué se me habrá quedado un recuerdo tan chorra, pero ahí está grabado en alguna celda de mi memoria.

    # mced 13 de August de 2009 a las 20:07

  7. Se dice meter doblada (o doblado) pero no clavar.
    A mí no me atraían, yo prefería quedarme mirando las fotos impresas en papel blancuzco de los marcos de fotos para regalar (un artículo estúpidamente caro a mi juicio). Si el marco es grande aparecía una familia completa, feliz, si era mediano una pareja joven o de jubilados y si era pequeño siempre una chica con jersey de punto blanco o un tío descamisado a lo Cristiano Ronaldo apoyado en una barca. Cómo odiaba esas fotos. Hablaría de ello en mi blog pero parecería que te he copiado así que ya te dejo aquí hecho el borrador.

    Pásalo bien en lo que te quede de vacaciones.

    # ElGekoNegro 13 de August de 2009 a las 20:24

  8. Yo sólo adoro las tarjetas ,salvo las de papel,para hecerme rayas.

    # RATM 13 de August de 2009 a las 20:26

  9. Fíjate que a mi me encantaban también los papelorios esos, recuerdo que mis padres cuando se compraban alguna cartera me los daban para jugar… y curiosamente, el carnet de conducir rosa cutre ahora lo aborrezco, fui de los últimos en recibir uno (por un mes no tengo carnet de tarjeta) y ahora no me cabe en la cartera… un asco, jeje.

    # maka 14 de August de 2009 a las 10:29

  10. Daba cierta importancia, al menos desde los ojos de un niño.

    De mi primera cartera incluso los guardé un tiempo XD

    Saludos,
    YoMisma

    # YoMisma 14 de August de 2009 a las 10:30

  11. Yo no soñaba con llevar papelitos falsos en la cartera. Siempre tuve papelitos de verdad, y plásticos funcionales, para llevar en la cartera, cuando empecé a llevarla. Pero no entendía la razón de ser de esas tarjetitas falsas de papel en la cartera. ¿Acaso los señores no iban a saber cómo organizar sus tarjetas? ¿El fabricante nos creía tontos a los compradores de carteras, incapaces de deducir: “mira, esta ranura que tiene el ancho de una tarjeta es para guardar una tarjeta”. Es como si al comprar una fiambrera, tuviesen que ponernos dentro una foto con frutas o con mortadela descolorida de la barata y queso para que supiésemos como llenarlas. ¡Huy, espera, que eso ya lo hacen!

    Recuerdo que al comprar mi primera cartera, estuve buscando por muchas, muchas tiendas, algún modelo que me gustase y que no llevase tarjetitas falsas. Era una forma de agradecer al fabricante que no me considerase tonto. La vendedora de la sección de guarnicionería del Corte Inglés debió pensar que yo era tonto cuando le pregunté si algún fabricante entregaba las carteras sin tarjetitas falsas de papel. La conversación fue más o menos así:

    -Las tarjetitas se pueden quitar en cualquier momento.
    -Ya lo sé, señorita. Pero quiero una que venga sin tarjetitas.
    -Elija el modelo que más le guste y quítele las tarjetitas.
    -Ya lo sé, señorita. Pero quiero una que venga sin tarjetitas.
    -Si quiere se las quito yo. Mire, ¿ve? (y saca las tres tarjetitas de la cartera que menos me gustaba).
    -Ya veo, señorita. Pero yo lo que quiero es una cartera cuyo fabricante no piense que soy tonto y que no sé para qué sirven esos compartimentos. Por eso quiero una que venga sin tarjetitas.
    -Pero esas tarjetitas son precisamente para que el comprador sepa que ahí puede guardar tarjetas de verdad.
    -Pues esa innecesaria muestra de uso es lo que no quiero.
    -Pero usted puede quitar las tarjetitas antes de usar la cartera… (GOTO 10).

    Y sí: era rubia.

    Me sumo a la propuesta de Astralia: Muñecos hinchables de Hugo a tamaño natural, ¡YA! (lo de los peluches no le veo futuro, mira tú).

    # Pijus Erectus 14 de August de 2009 a las 10:57

  12. Pijus Erectus dijo:

    Me sumo a la pro­pues­ta de As­tra­lia: Mu­ñe­cos hin­cha­bles de Hugo a ta­ma­ño na­tu­ral, ¡YA! (lo de los pe­lu­ches no le veo fu­tu­ro, mira tú).

    Efectivamente sobretodo porque desde hace dos entradas ya está mondo y lirondo. Aunque tenga algún viaje de más escrotalmente hablando.

    :D

    # Sheru 14 de August de 2009 a las 12:37

  13. ¡Uoooo! Me chiflaban a mí también. Y también me los daban los adultos para que jugara ^_^

    ¿Somos una generación de tontos?

    # NaaN 14 de August de 2009 a las 12:59

  14. Oh cielos!!
    De pequeña me encantaba ir al corte inglés a la sección de carteras y cotillear las supertarjetas molonas!!!!Era lo único bueno que tenía que me llevaran a rastras de tiendas…

    Ahora ya no tengo ni ese aliciente :P

    # Ankara 14 de August de 2009 a las 13:32

  15. Pijus, mi primera cartera seria, que me la compré hace unos 3 años o así, no traía nada dentro. Bueno, una llave porque lo de las monedas se puede cerrar con llave (aunque nunca lo he hecho porque es un coñazo absoluto). Eso sí, es bastante tu nick pero sin erectus jajaja (ya jodería…)

    Por lo de la propuesta, los peluches son más achuchables y mulliditos, suuaves, no te quedas pegado, si le das de hostias tarda más en romper, etc.

    # Astralia 14 de August de 2009 a las 15:01

  16. Pero, ¿qué clase de pervertidos comentan aquí? ¿Os folláis los peluches? ¿Qué clase de infancia tuvisteis? Hugo, no tendrás más remedio que lanzar dos líneas, una de peluches y otra de muñecos hinchables. Como ves, empiezan a haber las primeras disidencias dentro del infame club de fans del Infame Hugo.

    # Pijus Erectus 15 de August de 2009 a las 11:55

  17. Bueno, me alegra comprobar que no era el único al que le chiflaban esos pedacitos de papel, ya me siento mucho más integrado en la civilización, y de paso os habré traído bonitos recuerdos. Y hacer el bien está bien queridos hermanos.

    Respecto a la línea de muñecos de Hugo a tamaño natural creo que Pijus Erectus lleva razón y son necesarios dos productos. Uno hinchable con la boca (y lo que no es boca) abierto y en postura de tumbado (boca arriba o boca abajo a gusto del consumidor) para los lectores más apasionados y luego el de peluche, blandito y sentado en postura del loto para ponerlo sobre la cama las noches que no podáis dormir y contarle vuestras penas mientras él os escucha.

    Los precios serían, 149.99 el peluche y 199.99 el hinchable que, lógicamente, vendría con unos parches de bicicleta para reparar los posibles cortes en el escroto que le realizaríais al jugar a “depila a Hugo”. Son precios altos pero es que hablamos de muñecos de tamaño real.

    Si algún inversor está interesado ya sabe.

    # Hugo 15 de August de 2009 a las 12:08

  18. Yo creo que si desarrollas esa idea de los dos muñecos, haces unos dibujitos de cómo serían y lo anuncias un poco en serio, podrías pasar a formar parte de los frikazos españoles de la tele…

    # maka 15 de August de 2009 a las 13:18

  19. Yo voto por peluche que emita capítulos del podcast cada vez que le tocas la barriguita…

    # NaaN 16 de August de 2009 a las 16:44

  20. Servidor en sus años prepúberes de aficionado a la falsificación en cartulina se fabricaba sus propias tarjetas de crédito con el citado material y, atención, “números al relieve”.

    Para conseguirlo introducías el cartón en la máquina de escribir y por el reverso marcabas una y otra vez los números. Problema: por el otro lado aparecían al revés. Así que conseguí dos o tres tarjetas con similares numeraciones: I008880088IIII.

    Se torció el camino y acabé haciendo blogs. Y el suyo es magnífico.

    Dos saludos.-

    # Mr. Incognito 22 de August de 2009 a las 19:59

  21. Los papelitos falsos a las carteras carteras son como las fotografías de muestra a los portarretratos. Tiene que estar ahí, para mantener el equilibrio espiritual de las cosas.

    # Fernan 24 de August de 2009 a las 10:58