Sólo otro blog infame


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Las tizas de colores

No preguntéis porqué, pero de pronto me he acordado de las tizas de colores, y lo jodidamente mal que pintaban (vamos, que no creo que nadie en la historia haya pintado con una tiza morada y conseguido que se viera algo). Siempre, incluso cuando era un crío, me preguntaba como pudo llegar a comercializarse con éxito algo tan tremendamente inútil. Pero ahí estaban, cilíndricas ellas, en sus cajitas de Jovi Classcolor año tras año sin que las tocase ningún profesor.

Y es que en mis primeros años de colegio todas las tizas eran blancas y de base cuadrada (venían empaquetadas en un papel azul, bastante fino, que perdía toda la consistencia en cuanto se abría) y pintaban que daba gusto, hacías una línea fuerte y podías sentir como la tiza se iba acortando a medida que pasabas por el encerado mientras caía el polvillo de la parte desgastada. Es una bobada pero no se me olvida la sensación exacta que producía escribir con ellas.

Con el tiempo las tizas blancas pasaron a ser redondas también y aparentemente (no me he documentado al respecto como para afirmarlo) de otro material, más compacto, que duraba más y soltaba menos polvo (lo que imagino que a los alérgicos les daría la vida) pero que pintaba sensiblemente peor que el de las tizas cuadradas.

Es curioso como muchos avances de la tecnología lejos de mejorar lo establecido hasta el momento y favorecer a los consumidores terminan por empeorar la experiencia de uso real. A veces los cambios se hacen con fines medioambientales, otras veces simplemente con ahorrar costes de producción o montar más negocio pero la realidad es que en muchos casos al final las cosas son peores. Me vienen a la cabeza casos como las bombillas de bajo consumo, que pese a todas sus ventajas dan bastante peor luz y no se encienden tan rápido como las de filamento de toda la vida. Igualmente pasa con la TDT, que con buena recepción es genial, pero si la recepción es mala te quedas sin ver nada de nada, cuando en la misma situación con la tele de toda la vida te llegaba con niebla pero al menos la podías escuchar.

Va a sonar a abuelo cebolleta, pero cada vez encuentro más y más cosas que eran mucho mejores “en mis tiempos”.

# Recuerdos del ayer, Wednesday, 23 de December de 2009 a las 00:23

22 comentarios, se reproducen por esporas

  1. Sí, pero… las tizas moradas (y naranjas) que yo he conocido pintaban bien.

    # ElGekoNegro 23 de December de 2009 a las 00:52

  2. Mi mayor logro en la vida fue confundir a un profesor de mi colegio, que era del Opus, para que pintara una bandera republicana en la pizarra. También hice con un colega un belén en la pizarra el último día antes de vacaciones de Navidad, con las caras de los profesores. A mí me pareció que se veía bien, aunque el que peor se ve creo que es el rojo, el morado chuta bastante decente. Serán cosas de la super visión.

    # Harad 23 de December de 2009 a las 01:08

  3. Pues… las que yo recuerdo pintaban bien, aunque dependía mucho de la pizarra, ya que algunas eran completamente lisas y las tizas por lo general no pintaban.

    # Astralia 23 de December de 2009 a las 02:37

  4. Creo que nunca has probado una pizarra “de verdad”, porque si no no diría las cosas que dices. Las tizas no_cilíndricas son malísimas para todas las personas en general (personalmente odiaba cómo te dejaban las manos) y para los alérgicos a la tiza en particular (por la misma razón). El trazo que dejaban era muy irregular, dependía completamente de la presión que hicieras, y para sacar una sola tiza del paquete sin cargarte el papel de fumar del que estaba hecho era todo un logro.

    Las nuevas tizas cilíndricas son muchísimo mejores. No te dejan las manos hechas unos zorros, pintan mucho mejor (en las pizarras de calidad, claro, no en paredes pintadas de verde) y duran muchísimo más.

    # TheOm3ga 23 de December de 2009 a las 02:54

  5. Antes que en las tizas hay que cagarse en las pizarras, que las negras aún bueno, pero luego salieron unas plasticosas de un color verdoso en el que la tiza no quedaba y en el que desde todos los ángulos reflejaba y hacía imposible su lectura.

    # Rarok 23 de December de 2009 a las 02:55

  6. Sí, las tizas son éstas (foto con las tizas de cuando estaba en el instituto): Flickr

    # Nacho 23 de December de 2009 a las 03:02

  7. Qué precisión y detalle tienes al redactar!

    Era tal cual lo explicas…

    # Franelo 23 de December de 2009 a las 08:12

  8. El suicidio no es la única salida.

    # Alexliam 23 de December de 2009 a las 08:24

  9. Otra cosa que era mucho mejor que ahora: los colegios eran sólo para señoritas o sólo para caballeros. Recuerdo en mi primera etapa, las movidas que había en los servicios, en las bibliotecas, en los vestuarios, incluso en las aulas. Luego, el colegio empezó a admitir chicas. Al principio éramos 30 niños y 10 niñas, de las cuales un par eran realmente bonitas, tres realmente monstruos de otro planeta y el resto, del montón. Casi todos los niños empezaron a babear sobre las dos guapas y los encuentros en los servicios empezaron a escasear.

    Desde entonces siempre he querido ser funcionario en una cárcel de hombres, y `por extensión, me he vuelto un poquito misógeno, sobre todo con las pedorras: no las soporto.

    Anécdota con las tizas cuadradas: Un día el delegado de la clase (el encargado de borrar la pizarra y poner una tiza nueva entre clase y clase) dejó el paquete de tiza en la bandejita que había debajo de la pizarra. No era la primera vez que olvidaba guardarlo. Usando celo de doble cara que llevaba en previsión de tal acontecimiento, pegué todas las tizas, algunas enteras y otras partidas por la mitad, dispersadas sobre la pizarra. Para mayor efecto, hice algunos trazos cortos, apretando (y desprendiendo ese agradable polvillo) para que parecieran haber más trozos de los que realmente había. También pequé el borrador y el parte de asistencia. Lo que no conseguí pegar, a pesar de los voluntarios que salieron a ayudar, fue la papelera vacía ni la silla del profe. ¡Debí haber traído un celo más fuerte, del almohadillado!

    El profe de Tecnología se quedó anonadado cuando vio nuestro artístico mural. No hubo represalias, aunque tampoco felicitaciones. En las siguientes elecciones, fui nombrado delegado, con lo cual alcancé el objetivo perseguido con ésta y otras gamberradas planificadas con el único fin de ganar popularidad: entre otras funciones, el delegado era el guardián de la llave de los vestuarios, siendo el encargado de cerrarlos cuando haya salido todo el mundo. A veces tuve ocasión de cerrarlos por dentro y probar posturas con algún compañero de sexualidad dudosa, como la de Hugo.

    Nunca conseguí cepillarme al profe de educación física, por culpa de las malditas leyes antipederásticas que condenan las relaciones maestro/alumno. El tío evitó por todos los medios quedarse a solas conmigo en el vestuario. Todavía hoy, a veces, le dedico una pajota a los velludos pectorales que mostró sin querer un día cuando se le rasgó la camiseta mientras trepaba por la cuerda. Esa breva madura nunca cayó del árbol.

    # Pijus Erectus 23 de December de 2009 a las 11:37

  10. Comentario dividido en varios puntos, allá va:
    1. Las tizas cilíndricas se impusieron por el tema de las alergias, como decías.
    2. Las de colores, como apuntan por aquí, pintan bastante bien según la base que uses.
    3. Los profesores de mi facultad que molaban llevaban unas tizas enfundadas en el bolsillo o en el bolso, tipo lápiz automático pero en tiza. Era flipante. Lo que más se parece, si no lo habéis visto nunca, es esas gomas de borrar que van también enfundadas en un tubo y que vas sacando a medida que se usan, cual portaminas o cutter.

    # Okok 23 de December de 2009 a las 11:50

  11. Yo si me acuerdo de haberles dado una utilidad especial: pintar sal de colores, para luego irla echando en un tarro de cristal y hacer una especie de adorno que luego iba regalando a todo el mundo jeje

    No sólo la base importaba. había marcas (incluso de las más baratas) que pintaban genial.

    Como bien dices, a medida que crecemos y esto avanza, añoramos muchísimas cosas de nuestros tiempos, sin embargo creo que también es cierto que muchas veces nos dejamos llevar por a nostalgia y recordamos algunas cosas de una forma bastante idealizada sin apenas darnos cuenta..

    Un saludo.

    # Perséfone 23 de December de 2009 a las 12:36

  12. Oh, aquellas tizas cuadradas! Cómo molaban! Y las de colores… la amarilla y la azul se veían genial, la morada y la naranja algo menos, la roja era lo peor, cuando pasé al instituto ya sólo tizas redondas, las de colores resbalaban sin pintar y la profe de mates que era alérgica llevaba un portatizas rojo monísimo que era clavao al de la pija de lengua del cole xD ¡Qué recuerdos!

    (Además con las redondas no se podía tirar a dar, que hacían mucho más daño que los trocitos de tiza cuadrada que volaban en las clases de mates y de ciencias naturales del cole, qué mala baba tenía aquel profesor xD)

    # Min 23 de December de 2009 a las 13:03

  13. En mi colegio, finalmente, se ha optado por los rotuladores. Y los más vagos, usan el videoproyector :)

    # Gato Depravado 23 de December de 2009 a las 13:26

  14. Pues yo echo de menos las tizas de las del polvillo por la sencilla razón de que al ser alérgico me hacía una rayita que, habilmente esnifada, me elevaba la temperatura corporal hasta el grado de estar un par de días sin clase.

    Yo soy la razón por las cuales cambiaron ese tipo de tizas por el cilíndrico del cual he de decir que… ME EXCRETO ANALMENTE EN EL INVENTOR.

    # Doctor Mapache 23 de December de 2009 a las 15:58

  15. Mi profesor de anatomía se habría muerto sin esas tizas de colores… o me habría muerto yo intentando desenmarañar la vascularización del estómago. Una obra de arte es lo que tengo en mis apuntes de esplacnología con todos esos colorines. Luego usaba yo las tizas en mi pizarrita para repasar. Y fueron la mar de útiles, en el examen veía los dibujos del perro en colorines sin necesidad de tomar drogas.

    # Bea 23 de December de 2009 a las 19:06

  16. las viejas tizas, si señor, yo tambien prefería las cuadradas, si marcabas fuerte quedaba en relieve.
    las de colores casi no las usaba ningun profesor.
    yo lo que mas recuerdo aparte de la dentera que daba la mano despuesde pintar con una, eran las batallas de tizas, las redondas eran mas compactas y duras y dolían mucho mas, menudas hostias, aún recuerdo un dia que le metí en la cabeza con una a un malote de mi clase y luego me lleve 1 patadon.
    pijus increibles tus historias, te admiro más a ti que a hugo

    # totingo 23 de December de 2009 a las 22:01

  17. Al desaparecer las tizas cuadradas dieron pie a la clásica gracieta de esconder las tizas y poner palotes de chicle, todo un clásico del descojone escolar.

    En cuanto a colores, materiales escolares y demás avances yo aún estoy esperando una goma que borre en condiciones los lápices de colores.

    # Gaius 24 de December de 2009 a las 02:06

  18. Los únicos “abuelos cebolleta” son los que aprovechan cualquier entrada de blog relacionada con el colegio o el instituto (incluso la uni) para describir gamberradas a cual más brutal. “¿Te acuerdas de cuando quemamos el coche del de mates en primero? ¡Qué risas cuando vino con la bici, quitamos el sillín y pusimos un condón en su lugar!”.

    Y hablando de gamberradas, voy a hacer que los lectores de este blog me odien para siempre: yo no puedo pensar en una pizarra escolar sin que me venga a la cabeza el típico hijo de puta que nos torturaba recorriendo su superficie con sus bien afiladas uñas.

    # mced 24 de December de 2009 a las 07:33

  19. Realmente haciendo tizas más duraderas se vende menos y por tanto se pierde volumen de ventas. Creo que a los productores preferirían las tizas viejas, pero c’est la vie, o evolucionas o te estancas.

    # Ellohir 24 de December de 2009 a las 13:33

  20. Es verdad!! Las tizas de colores iban horriblemente mal, no podías hacer detalles y su trazo era muy débil y encima era super complicado borrar su rastro.,.sin embargo, con las tizas blancas siempre se te manchaban las manos. Por curiosidad, a favor o en contra de la pizarra verde o la negra de toda la vida? Pasaba lo mismo, con la verde se pintaba peor y el inconveniente de la negra era que hasta que no limpiabas bien con agua persistía una película blanca de tiza…
    Muy buen blog, me gusta mucho. Te seguiré visitando.

    # carla 25 de December de 2009 a las 19:41

  21. ElGekoNegro, Astralia, me temo que no tuve el gusto de conocer esa evolución. Las que yo usé os aseguro que no pintaban una mierda.

    Okok, sí, recuerdo a alguno que tenía uno de esos bolis para tizas tan molones. Y también alguno que se ponía un guante blanco para que no le diera alergia, pero a costa de parecer Mickey Mouse.

    Gaius, ¿palotes gratis para el profesor?, tu ibas a un cole de niños potentados, está claro.

    carla, por más que hago el esfuerzo no recuerdo las pizarras negras, creo que todas las que he usado eran verdes, eso sí, más claras con el paso de los años.

    # Hugo 26 de December de 2009 a las 01:38

  22. Era una sensación única eso de fisgonear en el cajón de la mesa de los profes y ver un paquete sin estrenar de tizas de colores, eso y esperar a que acabara el telediario de la sordamuda para dar comienzo a Barrio Sésamo han sido de mis experiencias infantiles más orgásmicas y gratas.

    Las tizas de colores le daban un sentido y un significado a mi paso por el colegio, como encontrarse el plastidecor color carne en una caja a estrenar. Sensaciones que raras veces consigo a mi edad.
    Esos recreos en días lluviosos para quedarse en clase haciendo dibujos en la pizarra con las tizas de colores……eso sí; que me sacaran a la pizarra para hacer movidas matemáticas jodía todos esos mágicos momentos, ahí no con tizas de colores ni ná.
    Por cierto: a mi las cilíndricas me gustan más: limpias, no manchan, más fáciles de manejar….interpretadlo como queráis.

    # Maite 30 de December de 2009 a las 16:54