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Los precios pegados directamente sobre los productos

Los chavales más jóvenes tal vez ni lleguen a recordarlo, pero hubo un tiempo en que para saber el precio de un producto en una tienda sólo había que coger el producto y mirar una pequeña pegatina en la que lo ponía directamente. Si en una tienda había 200 tarros de Nescafé, los 200 tarros tenían su pegatina blanca, verde o naranja en la que ponía 325 pts. De hecho las pistolas con la cinta de pegatinas son uno de esos elementos que necesito llegar a poseer antes de morir, junto al portamonedas de los taxistas y un contestador automático de cassette.

Pero las cosas cambiaron y a alguien se le ocurrió que era mejor poner el precio en una plaquita en la estantería y que se sobreentendiese que todos esos productos tenían dicho precio. Ahora se podía cambiar el precio de un producto sin tener que ir pegando una nueva pegatina uno por uno, imagino que para los encargados de los supermercados aquello debió ser como la invención de la máquina de vapor.

Y así quedó la cosa, los precios desaparecieron físicamente de los productos salvo en los libros y cuatro cosas más en las que al haber mucha variedad de catálogo y muy pocas unidades de cada referencia no compensaría tener los precios separados. El caso es que aún hay un sitio donde la nostalgia de los precios adheridos directamente sobre los productos permanece impoluta, ese lugar es El Corte Inglés. En El Corte Inglés no sólo le ponen los precios a las cajas de los productos sino también directamente a los productos de exposición, les da igual que sea una tele de 2000 euros o una figurita de lladró, ellos le pegan el precio todo guarrero “Figurita de cisne de porcelana. 899 euros” y se quedan tan campantes, si alguien acaba comprando el producto de exposición que se encargue él de lidiar con el adhesivo que se quede tras retirar la pegatina. Lo que se dice un detalle de clase.

Lo mejor es cuando el producto pasa mucho tiempo en exposición (los palos de golf, los ciclomotores (que siempre me he preguntado qué clase de persona se compra una moto en El Corte Inglés), las cintas de correr de gimnasio, etc.) y la pegatina se empieza a guarrear y a acumular correcciones del precio escritas a boli encima haciendo de un producto en exposición, que ya de por sí no es muy apetecible, algo sencillamente indeseable y repugnante. Esta gente no se da cuenta, pero estoy seguro de que hay gente que estaría dispuesta a llevarse el producto de exposición (yo no me incluyo) como caso extremo pero se echan para atrás sólo por la puta pegatina.

Dejen de hacerlo, que por cada pegatina de esas que ponen directamente sobre la carcasa de un Apple Cinema Display el inventor del Post-It derrama una lágrima.

# Idas de pinza,Pataletas, Friday, 28 de August de 2009 a las 00:41

20 comentarios, amigos del internec

  1. Sublime post.

    # LesHalles 28 de August de 2009 a las 01:18

  2. En la fnac siguen poniendo también etiquetas en todos los productos, aunque no llegan al detalle de clase de El Corte Inglés con la pegatina en el producto en exposición.

    Aunque lo mejor de las etiquetas con precio era el reto de cambiarlos sin que se rompieran y sin que te viera el de la tienda…uy que tiempos aquellos!

    # qwerty 28 de August de 2009 a las 01:18

  3. Yo tengo una pistola de pegatinas. Imagino que más de una, de hecho.

    # Harad 28 de August de 2009 a las 01:37

  4. Aún existe otro lugar más inhóspito en el que siguen poniéndole pegatinas a los productos… el ultramarinos; esa tienda de pueblo que se quedó parada en el tiempo.

    # Alberto 28 de August de 2009 a las 02:33

  5. Yo trabajo en un centro de jardinería, en Madrid, de los más importantes.

    Aunque tratamos de evitar etiquetar uno a uno, en muchos casos (los productores de planta no están muy puestos en la tecnología del EAN) hay que etiquetar semanalmente gran parte de la planta que llega (además el cliente muchas veces lo requiere porque no sabe distinguir un hibiscus de una lonicera).

    Así que semana tras semana, a etiquetar… ayer fueron 500 callunas. Claro, con el riego y demás en ocasiones se caen las etiquetas y eso ocasiona un trastorno de vez en cuando.

    Hugo, te fijas en detalles que a la mayoría se le pasan… observador sí que eres.

    Buen post.

    # Franelo 28 de August de 2009 a las 08:36

  6. Y en algunas tiendas, cuando se les acababan las pegatinas, escribían el precio directamente en el producto.
    Los ultramarinos aún etiquetan así, incluídos los pakis, y a mí me gusta. Mis padres tenían una tienda y yo venga que ponerme a etiquetar productos cada vez que llegaba mercancía nueva. Ver las etiquetas me trae ‘seguridad’: esto vale tanto y no me liarán. Fue el lector del código de barras el que mató a la etiqueta, ya que la información no sólo es para el cliente sino para el que cobra.

    # Okok 28 de August de 2009 a las 08:51

  7. Ah, y hablando de pistolas para etiquetar, ésas funcionan de coña y raro es que se encallen. Las que son horrorosas son las de etiquetar ropa! Sí, la típica etiqueta de cartón colgando de un hilo de plástico, ésas. Se encallan los hilos, se clava mal y has de volver a etiquetar, se ha de poner en una costura o escogiendo bien el punto para que no estropee la prenda… ¡horrible!

    # Okok 28 de August de 2009 a las 08:57

  8. En el Corte Inglés etiquetan todo porque son así de chulos. Ellos pasan de utilizar los códigos de barras que ya tienen el 99% o más de los productos y usan su propio código de barras no estándar.

    Todos sus sistemas informáticos los tienen diseñados para sus propios códigos, por lo que si pusieran un EAN estándar, como debería de ser, tendrían que retocar hata los tornillos de las tuberías.

    Lo se porque, para mi desgracia, trabajé una temporada para ellos.

    # Party Boy 28 de August de 2009 a las 09:04

  9. Ultramarinos tiendas de pueblo? Ja. Serás de una “gran capital” porque diría que en las ciudades medianas y pequeñas aún las hay a “piñones”.

    # Alexliam 28 de August de 2009 a las 09:13

  10. jajajaja

    Me parto, es cierto que hubo un tiempo en que la tecnología no daba para más y no había millones de productos iguales en un supermercado.

    Me encanta la última frase, no se puede ser tan ocurrente, que algunos hacemos que trabajamos.

    Saludos,
    YoMisma

    # YoMisma 28 de August de 2009 a las 09:20

  11. Alexliam, de hecho, yo tiendo a comprar en ultramarinos en el pueblico éste que es barcelona.

    Quien no compra en tiendas de barrio se olvida de que existe vida fuera de los centros comerciales y grandes superficies. Y luego se quejan de que cierran todos los comercios y los compran los chinos.

    No, no va por tí, Hugo, pero sí por la actitud general de tirar siempre de grandes cadenas y suficies.

    # Okok 28 de August de 2009 a las 09:41

  12. Yo quiero un dispensador de turnos, de esos rojos con forma de queso babydel gigante.

    # Patricil 28 de August de 2009 a las 11:24

  13. También deberían controlar en los pocos sitios donde lo hacen de dónde lo ponen. Un Lladró, vale, es un Lladró, pero al fin y al cabo se quita con relativa facilidad, si acaso frotando un poquico. Pero yo en UK me compré una libreta (muy bonita ella, por cierto, que parecía un librito) y tenía el pegote ese ahí. Juro por lo más sagrado que traté de quitarla con todo el cuidado del mundo… pero ahí tiene la marca, porque también la “portada” era de papel/cartón. Shit!

    # Juan Ángel 28 de August de 2009 a las 12:30

  14. Yo he currado poniendo precios con maquinitas de esas de etiquetas y al principio parece divertido, luego te cagas en las rebajas. Y las maquinitas de etiquetas de ropa ufff, esas son las peores, demasiado complicadas.

    Yo personalmente odio que que pongan pegatinas de precios directamente encima de las cosas. Sobre todo en productos de papelería-librería en los cuales dejan marca (cuando no directamente te cargas el producto intentando despegar la pegatina).

    Hablando de precios y etiquetas, el otro día paseando con mi novio por uno de los múltiples centros comerciales de la periferia de Madrid, vimos un nuevo sistema en un Carrefour. En vez del típico panelito con un papel que indica el precio delante de una ristra de productos, era eléctrónico. La mitad de los paneles electrónicos ponían precios surrealistas (Los Sims 3 por 0’69 € y cosas así) y mi chico se planteó la idea de montar el pollo y llevarse los Sims por 69 céntimos. Si hubiese sido el Corte Inglés lo hubiésemos hecho, pero siendo Carrefour nos iban a mandar a la porra, y teníamos prisa, así que lo dejamos correr.

    # UnTitLeD 28 de August de 2009 a las 12:47

  15. Perdón por el offtopic, no encuentro ningún formulario de contacto:
    He escogido tu blog para ser una de mis 5 recomendaciones para el blog day 09 :D
    Salu2 :D

    # alexito4 28 de August de 2009 a las 20:31

  16. Y sobre el post. Que razón tienes, nunca me había planteado ese cambio de paradigma de dónde poner los precios. Lo peor también es cuando las etiquetas de los estantes no están debajo del producto que toca xD

    Salu2 :D

    # alexito4 28 de August de 2009 a las 20:57

  17. No hace falta irse tan lejos, yo lo recuerdo perfectamente en las tiendecitas de barrio y todavía puedes encontrar alguna que otra que todavía los tenga. Y lo de El Corte Inglés, siempre lo he pensado, pero bueno, siempre he pensado que es por ser más chulos que nadie xD

    # Jotaez 29 de August de 2009 a las 14:34

  18. Hay un almacen de “outlets” y productos defectuosos de el Corte Inglés, cerca de A Coruña, que basa todo su mecanismo de ventas en poner esas pegatinas llenas de tachones y nuevos precios. Lleva allí años, y sigue vendiendo. Y eso que está a tomar por culo.

    # Ana 29 de August de 2009 a las 19:47

  19. Ay, ¡qué grande lo de El Corte Inglés! Jamás se me habría ocurrido sacar a la luz algo que tantas veces he pensado: las etiquetas guarras de El Corte Inglés xD

    Y mira que es verdad, todo allí tiene su pegatina y da igual los años que lleve el producto, que ponen los nuevos precios a boli, cutrísimo.

    Lo peor de eso, si hay algo peor, es no renovar el surtido de productos. Hace uno o dos años, El Corte Inglés vendía, en la planta de informática de Alicante (en Federico Soto), el Mac Os X 10.3 Panther por el precio original (creo que 200 euros o así) y la caja estaba más muerta que viva, hecha polvo, ajada y casi rota.

    Es una gran empresa, pero parece que el tiempo no avanza dentro de sus grandes almacenes.

    # Nosolomusica 29 de August de 2009 a las 23:30

  20. te lo digo como un telegrama.
    es subjetivo.
    no conoces lo que hablas.
    tranquilo te lo voy a aclarar.
    la ley obliga a señalizar el precio de los articulos en venta, no especifica el estado de la puta etiqueta.
    la puta etiqueta que afea el producto y el capullo que la cambia para afanarle algunas pelillas al gigante comercial escudado en sus margenes legales de beneficio.
    pero, no desesperes. ya verás como aparece un melón de tio que preguntara al vendedor por el unico articulo en toda la exposicion que no la tiene ¿y esto cuanto vale? despues lo dejara por cualquier lado y se pirara para su casa muy contento porque alguien le ha hecho caso.
    espera, ese articulo mega-antigüo está ahi porque el fabricante/mayorista no admite su devolucion. apple es uno de ellos. vaya ¿cómo somos? siempre vemos lo que nos interesa. el que no quiere comprar productos expuestos (como yo) no lo hace. De ahí a rajar sin conocimiento…

    claro, es tu blog y como eres tu con tus limitaciones el que lo gobierna.

    no te enfades.
    1) los que han escrito y te han apoyado, sólo van al sol que más calienta (habituales de los foros, nada verosímiles y preguntados de frente, unos encoge-hombros)
    2) estoy sencillamente actuando como tú, sin valorarte con perspectiva.

    animo. la proxima lo haras mejor.

    # adaptec 14 de November de 2009 a las 23:48