Los señores con aspecto de señora

Una de las cosas que más me asusta del proceso de envejecimiento es poder llegar a convertirme en uno de esos señores con aspecto de señora.

No se muy bien porqué se produce pero hay hombres a los que a partir de los 50 años su cuerpo les empieza a convertir en señoras. Empiezan a usar rebecas de punto, relojes de esfera circular y correa estrechita, se compran una cuerda de bolitas de plástico para sus gafas progresivas doradas y a los más afortunados incluso se les llega a desarrollar el pecho.

Hasta que llega un día en que uno de estos caballeros va caminando tranquilamente (da igual el sitio, desde el Alcampo o la planta perfumería de El Corte Inglés hasta Isla Mágica) y una inocente pareja le dice “Señora, nos podría hace una foto, ¿por favor?”.

El caso zen♪

zen♪ es uno de esos hombres, tiene subidas en Flickr más de 12000 fotografías (algunas son sencillamente geniales) y sin embargo y pese a su buen hacer fotográfico lo más rompedor de toda su colección son las imágenes en que se autorretrata dejándonos a todos ver su condición de señor con aspecto de señora y grácil portadora de simétricas verrugas.

El bueno de zen en todo su esplendor

Pero la verdad es que este hombre “es amo” como diría el que me ha puesto en la pista de su existencia y que curiosamente me recuerda bastante al protagonista de nuestra historia.

5 comentarios, han comido lengua

Yo de mayor quiero ser como el…. o quizas ya lo sea :D

Y lo de las berrugas simetricas es simplemente bestial.

Sí, me suena de algo el tal Zen, su cara de tipo campechano sobre todo.

Quizas te suene del amigo de Ruben, no auster?

¿Cuánto tiempo llevabas esperando para tener una excusa y poner la corchea?

Jejeje de señora fea, hay que decir ;)