Perdón por ser feliz

Hoy día de todo se puede (y casi diría “se debe”) presumir. Nada está mal, ¿que tienes pasta?, pues cómprate un coche caro y dedícate a fardar delante de los que se dejan las horas en el Metro aunque no tengas ni donde ir, ¿que tienes un miembro descomunal? pues ponte unos pantalones ajustados y que todos intuyan la extensión de tus asfixiados atributos, ¿que tu familia tiene una facha estupenda (y no me refiero a Carmen Martínez Bordiú, que esa no es nada estupenda)? pues lúcela delante de un orfanato.

Pero ahora bien, jamás le digas a un perdedor sentimental que te sientes el tío más afortunado del mundo por haber encontrado tu media naranja, da igual que sea la mujer de tu vida o el tío de tus sueños, si te hace realmente feliz nunca deberás decirlo delante de alguien con menos suerte.

Regocijarse en las banalidades sí está permitido, pero por ser feliz hay que pedir perdón.

11 comentarios, se nota que es gratis

No he entendido el post.

Yo he de reconocer que odio ver a una pareja liándose en público (bus, entrada a la facultad, etc); me pone de los nervios y me gustaría que no lo hicieran. Pero vamos, reconozco que es culpa mía por ser un envidioso de mierda, así que da igual ^^

Quizás es por eso, porque son banalidades.

Aún recuerdo cuando estaba jodido por el fin de una relación y unos amigos (2 parejas recien casadas) me invitaron a salir un rato. Me acordaré toda la vida de aquella tarde. El tema de conversación pasaba de la reforma del piso de unos a comidas familiares de otros; de la elección de las cortinas del baño a los muebles; que si nos vamos a comprar un perro, que si ya habeis pensado en bebés,… me quise morir.

Tampoco es cuestión de pedir perdón, sino más bien de tener un poco de tacto.

Yo he de reconocer que odio ver a una pareja liándose en público (bus, entrada a la facultad, etc); me pone de los nervios y me gustaría que no lo hicieran. Pero vamos, reconozco que es culpa mía por ser un envidioso de mierda, así que da igual ^^

¿Y a que a veces da ganas de tirarles un cubo de agua fría simplemente por el odio irracional que sientes contra otros que son más felices?

No estoy de acuerdo.

Quiero pensar que a las personas que realmente le importas, se alegran por tu “fortuna sentimental” aunque ellos sean desdichados. Ahora bien si una persona siente envidia (de la mala) o se caga por que tu seas feliz, no merece la pena que te acerques a el.

En el fondo, desgraciadamente, tienes razón. En este país ser afortunado en cualquier aspecto (sentimental, laboral, económico, familiar…) está mal visto por los ojos de los envidiosos (el 90% de la población).

Lo que me recuerda la gente cuando empieza:
- Pues yo tengo que hacer un trabajo de patatín
- Pues yo tengo examen de patatán y churumbel
- Pues yo más y peor
- Pues hijo… peor para ti :P

Pero en tu entrada tienes razón, no es comparable :)

La felicidad no existe.

La felicidad no existe.

Bueno, no nos pongamos emos que a eso creo que es a lo único que puedo a ganar a todos xDDDDDD

La felicidad es la ausencia de miedo
Eduard Punset

No es que no exista, es que es prácticamente inalcanzable. A ver quien narices no le tiene miedo nada.

Peor aún es ver a la chica que te ha rechazado morreándose con el imbécil de turno delante de tus narices.

Toda la razón te doy. ¿Somos unos envidiosos sin remedio o son ellos unos malditos empalagosos?

Tienes mucha razón. Es como si tuviéramos que fingir que no tenemos suficiente aunque hayamos encontrado lo que buscamos, y no me refiero a una novia o un coche o un trabajo, sino a un estado psicológico.