Recibir una torta con estilo

Ser un tío bastante romántico (y gilipollas) me trae no pocos problemas y quebraderos de cabeza.

La cosa es que me pongo a pensar lo mucho que me pone la idea de recibir una torta de una chica, pero no recibirla y ya está sino hacerlo con clase. ¿Sabéis esas películas en blanco y negro que le enganchan a un tío un bofetón sin venir a cuento y el crack ni se inmuta?, pues eso; joder, me encantaría poder aguantar un bofetón (que no me mereciera) y hacerlo con cierta hombría.

Seguiré esperando.

10 comentarios, les das la mano y te cogen el brazo

Estoy convencido que mas de una de tus lectoras estaria encantada de ir por ahi diciendo que te ha metido una torta xD podrias hacer un concurso para elegir a la afortunada…

Jajaja, pues yo he hecho realidad tu sueño, y varias veces. Con la práctica creo que cada vez encajo mejor las tortas, no digo que me empiece a gustar, pero tiene su gracia recibirlas de alguna chica guapa…

…¿como Rita Hayworth, pre-alzheimer?

¿No había algún programa casposillo con una sección de “Beso o Tortazo”? Unas jamonas que se acercaban dando arrumacos al concursante, y debían adivinar si le ibana dar un beso o un jostión?

Sí Okok, era en el juego de la Oca de Antena 3. Y seguro que ese es el motivo que tiene Hugo para hacerlo, todo gran tortazo de cine viene seguido por un beso de cine. ¡Pero este quiere una paliza!

Las mujeres en general y las españolas en particular no se limitan a dar una torta, eso sólo pasa en las películas; En la vida real lo habitual es que una venga detrás de otra.

si te la dan es porque te la mereces…

Lo bueno es recibirla, acto seguido mirarla a los ojos y fundirse en un beso de cine.

Eso si es tener clase, amigo.

Supongo que no debe de ser tan difícil. Simplemente se junta el orgullo de no echarse atrás ni llorar, por ser una mujer (y tener que parecer valiente). y de no responder (por ser una mujer, y parecer educado).

Pues yo estaría muy contenta de dártela. No porque me caigas mal; al contario, me encanta tu blog. No porque hayas dicho nada inconveniente, tampoco. Pero toda mi agresividad iría a tu cara en un solo instante, en un segundo. Y podría decir el resto de mi vida, con la cabeza bien alta, “sí, fui yo”. Pero con mucho cariño, eh?

Un buen mandoble a mano abierta de una chica cruzándote la cara es muy espectacular. Y si son varias ya es el acabose. Me recuerda a la escena de Aterriza como puedas, no puedo evitarlo.